¿Cómo explicarles a los niños qué es el covid-19? Parte 01

Ante los acontecimientos a los cuales hemos estado expuestos en las últimas semanas por el Coronavirus (COVID-19), ha surgido la necesidad de explicar adecuadamente a los niños acerca del mismo. Siendo los padres los principales educadores de los niños, tienen el rol y la responsabilidad de explicar el COVID-19, buscando generar y mantener un clima familiar óptimo y sano para todos los miembros. Sin embargo, siendo este un tema de gran complejidad y magnitud a nivel mundial, los padres y educadores, se han enfrentado al reto de encontrar los medios adecuados para atender a las preguntas, inquietudes y necesidades de los niños con fuentes de información y herramientas adecuadas. Recordando que, el bienestar integral infantil se ve implicado en esta situación, al momento de abordarla se deben tomar en cuenta los factores físicos, sociales y emocionales de los niños. Con base a lo expuesto anteriormente, se ha escrito este artículo para brindar una breve guía y asesoramiento acerca de cómo explicarles y hablarles a los niños sobre el COVID-19.

Se trata entonces, de un equilibrio entre abordar las preocupaciones y los temores de los niños, y tranquilizarlos educándolos con las fuentes de información adecuadas. Para empezar, es importante situarnos primero en las edades de los niños, ya que su nivel de comprensión será distinto e incluso entre los mismos hijos habrá que proporcionar explicaciones diferentes. Se debe partir del conocimiento que los niños ya tienen sobre el COVID-19, ya que seguramente han escuchado sobre esta situación por distintos medios y personas. Por lo tanto, el primer paso es indagar y explorar acerca de lo que los niños ya conocen sobre el virus. De esta manera se identificarán las distintas fuentes de información a las que han tenido acceso y de las cuales han obtenido dicha información.

A partir de esto, el siguiente paso es separar los hechos reales de la información ficticia, los rumores e incluso chistes que los niños puedan haber escuchado. Para esto, se puede hacer un cartel con símbolos, frases o dibujos, entre otras, que le permitan al niño o niña visualizar la información y separarla adecuadamente de manera creativa y adecuada a su edad. Se debe tener presente que, al realizar este proceso explicativo y educativo de una forma dinámica e interactiva, se propiciará un ambiente más ameno y beneficioso para el niño o niña. Además, favorecerá y facilitará los medios de expresión y comunicación.

¿Qué es el COVID-19?

Al tener separada e identificada la información real y ficticia, se debe explicar qué es y en qué consiste el COVID-19. Por lo tanto, se podría explicar, quizá a través de una historia, historieta o medio que como padres conozcan que el niño o niña entenderá mejor, que este es un virus llamado Coronavirus, el cual está visitando a muchas personas y trae consigo fiebre, falta de aire y tos; estos son síntomas similares a los de una gripe o resfriado que muy probablemente han experimentado con anterioridad. Se debe explicar también que el virus se transmite por contacto directo con la persona infectada o por tocar superficies contaminadas. Específicamente, el virus se esparce mediante la saliva, la tos y los estornudos. Se puede aprovechar este momento para comentarles sobre los pocos casos de niños y adolescentes reportados con el COVID-19 y las pocas probabilidades que existen de que adquieran el virus. ¡Pero cuidado, esto no quiere decir que no deben tener las medidas de salud necesarias!

Recordemos que los niños reaccionan a las manifestaciones verbales y no verbales con las cuales nos expresamos, por eso es importante que, al transmitir esta explicación e información se haga de forma honesta y tranquila. Es muy probable que, en este punto, los niños empiecen a hacer más preguntas. Por lo tanto, se debe mostrar la atención necesaria. Escucharlos es esencial, transmitiéndoles y ofreciéndoles seguridad. Al responder sus preguntas, no es necesario proporcionarles demasiados detalles sobre la situación, especialmente si son detalles o hechos que no van a comprender o sobre los cuales no están interesados. De esta manera se evitará asustarlos o agobiarlos.

Los niños de preprimaria y de los primeros años de primaria, necesitan información breve y simple, con hechos que les den la certeza de que sus instituciones educativas y hogares son seguros; así como también, que los adultos a su alrededor hacen y harán todo lo posible por mantenerlos sanos y cuidados. Los niños en la etapa de primaria media y los preadolescentes harán más preguntas, por lo que necesitarán información que les permita separar los hechos reales con los rumores o fantasías; tal y como se indicó con anterioridad. Para los adolescentes, se puede proporcionar hechos y circunstancias actuales como noticias que apoyen las explicaciones que como padres les estén dando, sin exponerlos a situaciones temerosas.

5 maneras para mantenerte creativo sin salir de casa

En estos días que estamos en casa sin salir es importante que ocupemos nuestra mente y mantengamos activo nuestro cuerpo para que aprovechemos el tiempo y hagamos cosas que normalmente no podemos hacer por falta de tiempo.

Acá les comparto 5 ideas creativas que más me llamaron la atención luego de leer varios artículos relacionados al tema, espero les sean de mucha utilidad para trabajar con sus hijos en casa:

  1. Ejercitarse todos los días: diseñemos con la ayuda de nuestros hijos un pequeño circuito de ejercicios con una rutina dirigida a la edad de ellos. Podemos utilizar objetos que tengamos en casa como: cuerdas para saltar, cajas, conos, etc., para ir creando los pasos a seguir con base a un tiempo determinado. También podemos incluir correr, hacer sentadillas, payasitos, entre otros ejercicios. Se recomienda que sean al menos 45 minutos diarios. Pueden variar la rutina entre los días de la semana para que sea más ameno y se trabajen varias áreas del cuerpo, descansando el fin de semana.
  2. Leer un libro: podemos escoger un libro que tengamos en casa o bajar uno en línea. Hoy en día existen muchas aplicaciones y páginas de internet donde podemos conseguir libros para todas las edades. Siempre es recomendable que antes de escoger al libro a leer revisen en delibris.org para analizar su valoración moral, esta herramienta es muy fácil de usar y nos da una guía apropiada a la edad de nuestros hijos si es recomendable o no que lo lean.
  3. Hacer manualidades: esto ayuda mucho a fomentar la creatividad y pueden apoyarse en aplicaciones como Pinterest, Facilísimo, Craftgawker, entre otras. En especial recomiendo que hagan papiroflexia (Origami) que ayuda a desarrollar destrezas de tipo espacial, la creatividad y la imaginación tanto de grandes como de los más pequeños.
  4. Reforzar un idioma: hoy en día más que ser una opción es un requisito saber dos o más idiomas, tanto para las oportunidades de educación como las profesionales, ¡y que mejor que practicarlo de forma creativa! Algunas ideas: hablar en el idioma durante todo el día entre los miembros de la familia, ver películas o la televisión sólo en este idioma, practicar en apps accesibles el idioma (por ejemplo, Duolingo), y escuchar audios en el idioma mientras haces deporte.
  5. Cocinar juntos una receta: esta es una manera divertida y de mucho aprendizaje porque los niños aprender a seguir instrucciones, a través del procedimiento de la receta, a trabajar en equipo, la importancia de tener una buena comunicación para obtener el resultado, además de que amplían su vocabulario al trabajar con alimentos que no conocían.

Agua con jabón o gel antibacterial ¿Qué funciona mejor?

Son dos productos que por la situación que vivimos no los podemos encasillar, cada producto tiene su momento y lugar dependiendo de lo que necesitemos y el lugar en donde estemos.

Los importante es que sean productos certificados, de calidad y el gel con no menos del 65 o 70% de alcohol ya que estará sustituyendo un lavado de manos antiséptico que nos puede evitar que el virus se quede en nuestro cuerpo. Para los niños pequeños es conveniente el lavado de manos frecuente con jabón antibacterial, así aprovechamos a formar un hábito de limpieza permanente para toda la vida, que le será de mucha utilidad para evitar enfermedades.

El uso constante de gel antibacterial, detendrá la propagación de gérmenes gracias a la cantidad de alcohol que es muy eficaz para gran cantidad de microorganismos.

Con relación al gel hecho en casa, es necesario tomar en cuenta que, al ser una receta casera, puede dar lugar a equivocaciones que le resten efectividad; hay algunos videos que circulan en el internet, con recetas cortas y variadas que carecen de confiabilidad, es importante que estemos seguros de que lo que usemos cumplen con los requerimientos para detener la propagación del virus.

Existen 2 riesgos cuando se hacen estas recetas en casa: primero, si se hace de forma errónea, pueden producir alergias en la piel o cambios por deshidratación. Segundo: no se tiene manera de saber si verdaderamente funciona. La piel necesita una especial humectación y evitar una excesiva exposición a productos antisépticos y de limpieza, que pueden producir irritación, grietas etc.

Pasos para buen lavado de manos: mojarse las manos, aplicar suficiente jabón para cubrir toda la mano, frotar las manos palma con palma, una mano encima de la otra y viceversa frotando entre dedos, los dedos en las palmas entrelazados haciendo círculos en la palma y viceversa, frotar en forma de rotación ambos pulgares con movimiento rotatorio de adelante y atrás con todos los dedos entrelazados. Ahora tenemos manos limpias y seguras, enseñé a sus hijos el ritual de higiene.

My child doesn’t eat vegetables, what can i do?

It’s very important to keep in mind that kids’ taste buds are different from ours. To them vegetables might taste bitter and the texture is unusual; that is why it’s understandable that they aren’t interested in eating them on a regular basis. While explaining the benefits of eating vegetables to kids seems like a good idea, it usually turns us into convincing them to eat veggies, and they might think that we are forcing them to do so. Here you can find some tips on how to get your child into eating vegetables:

  1. Serve raw vegetables like carrots, cucumber, celery, or tomatoes with a dip like ranch, peanut butter, cream cheese, etc. The dip helps to mask the strong taste and the crunchy texture is better for most kids.
  2. Cook with your child, make sure they help you prepare the vegetables like tearing the lettuce, cutting the carrots or cucumbers, arrange the salad bowl, etc. This is fun for kids, and it’s an opportunity to share a special moment with them.
  3. Serve them in soups and sauces, you can even add noodles or rice to the recipe to make it tastier for your kids.
  4. Put vegetables between or on some type of bread. You can ask them to try a toast with avocado, tomato and cheese, or put some lettuce or spinach, tomato and cucumber in the sandwich that they eat for snack.
  5. Serve them in muffins or breads, you can add to a regular batter some corn, carrot, zucchini or spinach puree, they will enjoy the taste and texture. You can also give them as a dessert if you add banana or pumpkin and spices to the batter.

These are some simple ideas to help your children include more vegetables in their diet. Remember to keep meal and prep time fun, for you to succeed in the never-ending struggle of eating vegetables.

10 series para ver en familia

Tenemos la suerte de vivir en una época en la que gozamos de muchos adelantos tecnológicos y el reto, como padres de familia, es mantenernos al día y evitar que la “brecha tecnológica” nos separe de las nuevas generaciones. En este sentido, ver una serie de televisión puede convertirse en una oportunidad de compartir, de formar y de generar recuerdos con nuestros hijos.

Las distintas plataformas de streaming ofrecen algunos criterios que podemos revisar antes de elegir una serie: todas tienen una clasificación por edad y por temática. También aparecen comentarios sobre el lenguaje, el nivel de violencia y de escenas sexuales. Es un buen hábito revisar estos criterios antes de ver cualquier producción.

A continuación, les sugerimos algunas series que pueden interesarles según las edades y los gustos de los miembros de sus familias:

Chef´s Table: (16 +) Explora la cocina de algunos de los chefs más reconocidos del mundo.

Formula 1: Drive to Survive: (16 +) Presenta algunas carreras de Fórmula 1 con entrevistas a pilotos, directores de equipo, propietarios, etc.

Lost in space (7 +) Serie de ciencia ficción sobre una familia que aterrizan en un nuevo planeta y las situaciones que enfrentan.

A series of Unfortunate Events (7 +) Historia basada en una serie de libros sobre las aventuras de unos huérfanos al buscar los secretos de su familia.

Full House (7 +) Crónicas de un padre viudo que busca la ayuda de su mejor amigo y de su cuñado para criar a sus tres hijas.

The Final Table (7 +) Es un reality show sobre varios chefs internacionales que compiten en un concurso culinario.

You vs Wild (7 +) Un explorador busca completar misiones en diferentes lugares de la Tierra con la ayuda de los espectadores, quienes pueden interactuar.

The Blacklist (16 +) Un fugitivo se entrega al FBI y se compromete a ayudarlos a capturar criminales que él conoce.

Alexa and Katie (7 +) Alexa, una adolescente que lucha contra el cáncer, afronta un año escolar en compañía de su amiga Katie.

Our planet (7 +) Documental que presenta la belleza de nuestro planeta y el efecto del cambio climático.

Y si encuentran alguna serie para recomendar, hay que hacerlo por las redes sociales ya que a muchos padres de familia les ayudará contar con esas referencias para compartir tiempo en familia y “conectar” con los intereses de sus hijos.

¿Cómo le enseño a mi hijo a ir al baño solo?

Cuando empezamos, el proceso de entrenamiento inicia en casa, lo primero es aprovechar los fines de semana, descansos y feriados para poder vivirlo en forma continua, aunque el entrenamiento es largo y depende de cada niño.

Para iniciar el entrenamiento se necesita disposición de ambos padres, paciencia y bastantes mudadas para cambios rápido de ropa cuando sea necesario. Para iniciar es necesario planificarlo para que el niño sufra un solo cambio a la vez.

En términos generales, se tiene que dar el proceso del control de esfínteres entre los 18 y 24 meses de edad, pero depende de la madurez, desarrollo de los músculos, estructura de su sistema urinario, sistema nervioso central y factores hereditarios (son muy importantes los datos que corresponden a los padres).

Situaciones cotidianas del entrenamiento:

  • El abandono del pañal durante el día requiere que ya tengan lenguaje oral para avisar que necesita ir hacer pis… es fundamental.
  • El primer indicio de abandono del pañal por las noches es que al amanecer esté seco, tómelo en cuenta antes de iniciar.
  • Las regresiones o pérdida temporal del control de esfínteres se presentan a lo largo de la vida en períodos críticos, tomar en cuenta que la tranquilidad con la que se afronte el entrenamiento hará que desaparezcan fácilmente. No se preocupe, implemente lo que le sea posible y se adapte a sus necesidades.
  • La llegada de un nuevo hermanito puede detonar regresión, eso es natural, tómelo con calma y demuéstrele su amor y paciencia, se afronta estableciendo un horario y apoyando.

Pasos de verificación previos al inicio del entrenamiento:

  • Es de vital importancia que el entorno familiar y social facilite este evento como algo natural, no como un deseo urgente o prioritario para continuar una relación empática con el hijo.
  • Verificar que el niño ya éste en el proceso de pañales desechables de entrenamiento.
  • Que manifieste su molestia de andar sucio o mojado, ya que esto motivará el cambio.
  • Se le inicia en el uso alterno de pañal y llevarlo al baño antes de quitar el pañal totalmente.
  • Conocer el patrón de evacuación del niño para saber a qué enfrentan como padres y las necesidades diarias del niño.
  • Que no se estén viviendo dos cambios o procesos que tengan que adquirir simultáneamente.

¿Las tareas aún funcionan?

El debate sobre la funcionalidad de las tareas está sobre la mesa y es un tema que preocupa tanto a padres de familia como a docentes e instituciones educativas alrededor del mundo. No podemos únicamente dar por sentado que las tareas deberían desaparecer de la agenda diaria de nuestros niños, en una época en la que ser niño (con todo aquello que implica dicha frase: juegos, diversión, aprendizaje, desarrollo integral) es aún más difícil de lo que fue para todos aquellos que crecimos en décadas anteriores.

Podemos enfocar nuestro análisis desde un punto de vista formativo, a partir de la creación de rutinas de trabajo que permitan a los niños alcanzar un amplio desarrollo de sus funciones operacionales basadas en la autonomía, la responsabilidad y los hábitos de trabajo que pueden surgir de la resolución de las tareas escolares bajo una buena administración del tiempo (horarios familiares) y una actitud positiva ante el estudio (iniciativa, confianza propia, ingenio y autoestima).

Las tareas deben cumplir con ciertos criterios claros y responder a una naturaleza pedagógica coherente con lo que los niños aprenden en clase en presencia de sus docentes y lo que están capacitados para realizar solos en casa (incluso en ausencia de sus padres o de un adulto que les pueda orientar), por ello, las tareas deben ser planteadas con base en las necesidades de aprendizaje de los niños, sin que las mismas ocupen todo el tiempo libre que puedan tener durante las tardes.

Una hora de tiempo dedicada por las tardes a las tareas es un ideal que se debe perseguir constantemente en la primaria, pudiendo aumentar según el contenido y exigencias de cada nivel hasta un margen de 2 horas promedio dedicadas a tareas en los niveles de secundaria y bachillerato. Siendo la perseverancia en todo caso, un factor determinante para que dicho tiempo sea aprovechado en función de alimentar el gusto por el trabajo bien hecho.

Es importante recordar que una tarea debe responder a competencias concretas de acuerdo con el contenido, materia, curso y edad de los estudiantes y deben estar enfocadas en la idea de fomentar el desarrollo de hábitos de estudio, repaso y afianzar los conocimientos vistos en clase. Las tareas aún funcionan si responden a la mayoría de estos aspectos y se fortalecen en un clima familiar que promueva el esfuerzo y la dedicación.

Lic. Enrique Gaytán
Licenciatura en Administración Educativa
Máster en Asesoramiento Educativo Familiar
Coordinador de Primaria – APDE El Roble

¿Cómo puedo hablarle de menstruación a mi hija?

Cuando llega el momento de abordar este tema con una hija, solemos ponernos nerviosas y nos cuesta pensar que ya llegó la hora y que es inevitable esta conversación. Para comenzar, evitemos dramatizar y tomémoslo con mucha naturalidad. La fuerza del cariño, la delicadeza y el efecto de la comunicación confiada que hemos cultivado con nuestra hija desde muy pequeña, ayudarán en esta empresa. Tomar en cuenta la edad y madurez de la hija para utilizar los términos adecuados y que pueda entender. Hablar con la verdad. No se vale inventar fábulas ni cuentos extraños que haga parecer que el tema es molesto. Si no somos veraces, tarde o temprano la hija se dará cuenta que no hemos sido sinceras.

La madre, por ser mujer, debe de estar atenta a las reacciones y preguntas de su hija para ayudarla a identificarse con su sexo. Como tienen muchas cosas en común, habrá una mayor naturalidad en la comunicación. Pero si el caso fuere que no está la madre, es el padre quien debe asumir la responsabilidad, preparándose convenientemente para abordar el tema con la debida delicadeza.

De 8 a 12 años

A partir de esta edad, si no antes, los padres deben de tomar la iniciativa de hablar con la hija, anunciándole de manera gradual, los cambios que tendrá su cuerpo al llegar la pubertad y el significado de esos cambios. Prepararla para la llegada de la menstruación. Que no la tome por sorpresa, que sepa qué está pasando dentro de su cuerpo y que sepa cómo actuar en esos momentos.

Cuando siendo más pequeños, los padres respondieron a las inquietudes de los hijos respecto a la llegada de los bebés y todo lo relacionado con el tema, ya la niña sabrá que dentro de su cuerpo se podrá gestar un niño, aunque no se le dieran mayores detalles. Es ahora cuando se puede entrar a tratar el tema con más información, explicando lo que ocurre en su cuerpo y las razones por las que estos cambios ocurren.

No es fácil abordar el tema con las hijas, sobre todo porque nos parecen muy inocentes, que todavía no están preparadas para saber, que el día de su primera menstruación está muy lejano. Hay que evitar ese miedo. El diálogo debe de comenzar muy pronto porque la hija ya está en edad de comprender, y si no son sus padres quienes abordan el tema, la información, muchas veces de forma inconveniente, llegará a ella. La futura joven debe de estar informada de los mecanismos de la fecundidad femenina y masculina. Entender que el conocimiento del funcionamiento biológico de su cuerpo no bastará para ayudarla a aceptar el fenómeno de la menstruación y acepte el misterio de la vida y su nueva fecundidad. Puede ser que a la niña le provoque cierto rechazo el saber que cada mes estará en esa situación por lo que es necesario enfocarse en lo maravilloso que es ser mujer, en el regalo de la posibilidad de ser madre.

Mi hijo padece insomnio, ¿Qué puedo hacer?

Adolescentes + tecnología + redes sociales – límites = No dormir.

Existen múltiples razones por las que los adolescentes pueden tener dificultades para conciliar el sueño. Algunas más complejas que otras, requiriendo asesoramiento con un profesional de la salud: apneas, fobias, ansiedad, depresión, etc. Otras menos complicadas y más comunes, tienen su raíz en la formación de malos hábitos que quizás no solo hemos permitido, sino que incluso pueden estar aprendiendo de nosotros.

Sea cual sea la causa, las dificultades para conciliar el sueño son una alerta a la que debemos prestar mucha atención y en el presente artículo abordaremos algunos de los hábitos más comunes, que pueden estar impidiendo a nuestros hijos tener un adecuado descanso nocturno y que podemos ayudarles a corregir.

-Papá: “Te hemos notado muy cansado, te cuesta poner atención y concentrarte.”

-Mamá: “Además, nos dijeron en el colegio que te estás quedando dormido en clase. Ya no más dormirte tarde.”

-Hijo (mientras sube corriendo a su habitación): “Sí, me voy a la cama, feliz noche.”

-9:45 pm: Hijo ve la hora en su celular, mientras está en la cama y piensa: “no es tan tarde y no tengo tantas ganas de dormir, solo un videíto más para que me dé sueño y ya.”

-12:45 am: “Se me hizo tarde otra vez, y ahora a levantarme a las 6:00 am para ir a estudiar.”

Situaciones como la anterior no se nos hacen extrañas, son cada vez más comunes en un mundo hiper comunicado, donde todos los días, niños y jóvenes, tienen acceso casi irrestricto a múltiples pantallas, que llenan sus vidas de entretenimiento, información, servicios multimedia, música y memes. La tecnología no es el problema: el avance en los medios por los que hoy nos comunicamos y aprendemos, no es solo un riesgo, también es un mundo de oportunidades, que bien orientadas y acompañadas en la niñez y adolescencia, harán adultos bien informados, con criterio bien formado y capaces de aprovechar los recursos a su alcance.

Estudios recientes liderados por la “National Sleep Foundation”, el Observatorio Global del Sueño y la Universidad de California, entre otros, nos ayudan a entender cómo la tecnología puede llegar a tener un impacto nocivo en los hábitos de sueño y el descanso en niños y adolescentes: a mayor cantidad de tiempo delante de las pantallas durante el día -peor aún si es inmediatamente antes de dormir- se consigue un sueño más corto y de menor calidad.

La luz azul que reduce la producción de melatonina y altera el ciclo circadiano, la poca disminución del proceso neuronal, que propicia el descanso, y las constantes notificaciones que interrumpen el sueño, son solo algunas de las causas.

Entonces ¿Qué podemos hacer?

  1. Establecer horarios: como en todo lo que hacemos en el día, también en el uso de la tecnología, es importante tener disciplina. Tiempos determinados para utilizar el teléfono celular o la tableta, horas límite para apagarlos, son algunas estrategias que funcionan para no dejar que dominen nuestro día.
  2. Fijar rutinas: si lo último que se ve antes de dormir y lo primero al despertar, es la pantalla del teléfono, quizás hay que replantearse el uso que le estamos dando. Es recomendable dejar de usar los dispositivos, al menos una hora antes de ir a la cama. Tener “rituales” de descanso, rutinas fijas para antes de acostarse, momentos de relajación o un rato de lectura, siempre serán mejor idea que echar una “última revisada” a las redes sociales.
  3. El ejemplo y las acciones familiares: los chicos hacen lo que los chicos ven, y en esto -como en los demás elementos de su vida- es muy fácil que, sin quererlo, los adultos les estemos dando mal ejemplo. Dormirse o levantarse respondiendo correos, atendiendo notificaciones o consultando noticias, no es la mejor manera de ganar en solvencia para mandarlos a dejar por un lado el teléfono celular. En la familia luchamos todos, dejamos el teléfono fuera de la habitación todos, evitamos usarlo en la mesa todos, así se crea un ambiente de naturalidad, y no se sienten forzados ni obligados a dejar algo que todos los demás tienen permitido.

Mi hijo ve pornografía, ¿Qué puedo hacer?

Un a, b, c para hablar con él.

Muchos años, y gigas de contenido, han pasado, desde que en el lejano 1953 Hugh Hefner publicara el primer ejemplar de Playboy. Luego, llegarían las películas en VHS y finalmente los DVD´s, pero con el acceso masivo a la “red de redes”, todo cambió para siempre. Si eres padre o madre de un adolescente, y estás leyendo este artículo, no es necesario que me detenga a explicar que la pornografía puede ser un terrible dolor de cabeza, o que es nociva para chicos y grandes, y por qué hablar de ello con tus hijos es tan importante.

Pocas cosas son tan complejas y maravillosamente ricas, como la auténtica sexualidad humana: esa que, vivida en plenitud, engrandece al hombre y a la mujer y les capacita para entregarse generosamente, propiciando la felicidad mutua y la mutua realización. De esta sexualidad humana, sí que vale la pena hablar, sin miedo ni vergüenza, y con la frente muy en alto. Por eso, en el presente y brevísimo artículo presentamos un a, b, c de cómo hablar con tus hijos sobre la pornografía.

–Papá (después de mucho pensarlo y con las manos un poco temblorosas): Hijo, tenemos que hablar de sexo.

–Hijo (deja lo que hace a un lado): Sí papá, dime. ¿Qué quieres que te explique?

Apertura

Nunca es demasiado temprano para educar en la afectividad y la sexualidad, y nunca un padre se arrepentirá de haber hablado primero, de estos temas con sus hijos. Sin embargo, una condición indispensable para hacerlo eficazmente es saberlos escuchar: abrir desde su infancia canales de confianza y aprender a no plantear prejuicios en cuanto se disponen a contarnos algo personal. Que sepan que no estamos para juzgarlos, y que pueden contarnos sus cosas sin que lo primero, lo segundo y lo tercero que conseguirán sea una reprimenda o una “charla” de lo que está bien o mal hacer.

Buenas razones y buenos argumentos

La época del miedo ya pasó. Ante la curiosidad, los refuerzos negativos, amenazas y castigos, no ayudan a educar; por eso, es importante mostrar la belleza del bien, no solo la fealdad del mal. Si educamos con la verdad -y la verdad es que la sexualidad humana bien vivida dignifica a la persona y la capacita para ser feliz, y que la pornografía distorsiona y envilece esa visión- podremos presentar algo tan bello, valioso y apetecible, que es difícil no desear.

Comprensión y cariño

Finalmente, si queremos que nuestros hijos nos abran el corazón y compartan con nosotros y no con alguien menos indicado sus miedos, dudas, inquietudes y luchas, deben saber que cuentan con nosotros incondicionalmente. A un hijo se le ama por quien es, a pesar de sus posibles “metidas de pata”. Y con ese amor y un poco de sentido común, un padre siempre es el mejor educador para llegar al corazón de sus hijos.

Kenneth Lickes