¿En cuánto tiempo se debe adaptar mi hijo al preescolar?

Cuando hablamos de adaptación, se puede decir que es un proceso para acomodarse a un cambio, el cual lleva un tiempo determinado para lograrlo. El inicio al preescolar, para un niño es un cambio radical, debido a que existen muchos factores diferentes a los que estaba acostumbrado.

Entre los factores están un nuevo ambiente, un grupo de compañeros de la misma edad, una persona diferente para el cuidado, más personas en su entorno inmediato, una nueva rutina y horario de alimentación distinta.

Entonces, debemos tomar en cuenta que no existe un tiempo determinado para la adaptación de un niño al preescolar, se puede dar en una semana o incluso uno o dos meses y en ocasiones hay niños que, desde el primer día, sienten comodidad. Lo importante es que los adultos que se encuentren en su entorno faciliten el proceso, para que el niño poco a poco se adapte de la mejor manera.

Eso quiere decir que tú, como padre o madre de familia juegas un papel muy importante en el proceso de adaptación de tu hijo o hija, por eso es esencial que logres manejar tus emociones adecuadamente para que, lo que transmitas sea seguridad y alegría. Esto facilitará a que el niño o la niña sienta tranquilidad hacia el lugar al cual asistirá.

A continuación, enlistaremos algunos consejos que te pueden ser útiles para lograr el proceso de adaptación al preescolar:

  • Contarle con anterioridad a tu hijo o hija, que asistirá al preescolar. De preferencia realizar una vistita para conocer las instalaciones y a las personas con quiénes se relacionará próximamente.
  • Preparar juntos, sus pertenencias (uniforme, mochila, lonchera y útiles).
  • Los padres deben de controlar las emociones como, por ejemplo, los nervios, el llanto o la nostalgia. Debido a que se contagia al niño con dichas emociones.
  • Los padres deben de hablar a los niños siempre con la verdad, esto incluye el poder contarles que asistirán al preescolar, que ellos se quedaran unas horas junto a sus maestras y compañeritos, pero que luego ellos pasaran a recogerlos.
  • Ayuda mucho pasar a recogerlos a la hora indicada en el horario, ya que, si tardamos más, lo único que lograremos es crear ansiedad, al ver que llegan por los otros compañeros y por ellos no.

Nota importante: todos los niños son distintos, lo que hace que cada uno se adapte en tiempos diferentes. Es muy importante no compararlos con ninguno de sus compañeros, ni con los hermanos.

Estas y otras recomendaciones se le facilitan a todos los padres de familiar en las entrevistas de asesoramiento familiar que Colegios APDE tiene a disposición para esa atención personalizada que cada uno de nuestros alumnos requiere a lo largo del ciclo escolar, conforme a sus edades y para sean una mejor versión de ellos mismos cada día.

¿Cómo tratar el tema del sí a la vida con adolescentes?

Con temas de esta índole, es indispensable que la verdad vaya acompañada con la caridad. Hay ocasiones en que la importancia de la vida se queda fuera de marco de la realidad cuando se aborda el tema de este título y, por ello, se necesita tener presente el Valor de cada vida y que la juventud lo comprenda, cuide y defienda.

Para abordar estos temas con nuestros hijos, tenemos que estar conscientes que ellos ya recibieron información por medio de redes sociales acerca de las tendencias, saben exactamente qué está pasando en el mundo y conocen las posturas, tanto de los que están a favor como los que están en contra.

Ellos ya conocen los argumentos cajoneros, tales como: “en caso de violación la mama sufre…” o ¿qué harías si fuera tu hija…?, y también conocen los ataques directos a la postura provida. No podemos pensar que son ajenos al tema. Lo saben y conocen los argumentos mejor que nosotros, recordemos que pasan más del doble del tiempo en el internet de lo que pasa un adulto.

Como educadores y padres no podemos dejar de enseñar la verdad, el fundamento humano y espiritual que deben de ser la base para que formen sus propios juicios, debemos dar información que contrarreste lo que reciben en la palma de la mano por medio de su celular.

Para llegar a ellos más fácilmente nos podemos apoyar en videos o testimonios, ya que estimulan su razonamiento, por ejemplo, el testimonio de Sara Winter o las noticias de abortos que aparecen en los diarios, son buenos ejemplos de actividades de discusión padres-hijos, estas les muestran lo que ocurre en el mundo, los pone en otro contexto y hará que formen su criterio.

Hay que valernos de la rebeldía de nuestros jóvenes, encauzándola y formándoles adecuadamente para que sean verdaderos influencers del bien.

Los padres de familia cuentan con el apoyo de los profesores y asesores en cada uno de los Colegios APDE para elaborar planes de acción que favorezca la adecuada orientación y formación de cada uno de sus hijos.

¿Cómo puedo saber si mi hijo es víctima de bullying?

Muchos padres de familia esperan que sus hijos les cuenten lo que han hecho en el Colegio, desde lo cotidiano hasta lo extraordinario. En muchos casos los chicos pueden tener la confianza de contar esos detalles, pero en contraste, encontramos a muchos que prefieren no contar nada e incluso muestran enojo cuando se les pregunta sobre lo realizado en un día normal de Colegio. En este último caso, es mucho más complejo enterarnos si nuestro hijo es víctima de Bullying.

El acoso escolar debe entenderse como una conducta agresiva que puede ser física, verbal, relacional o cibernética en contra de otra persona más débil o que tiene alguna característica diferente a los demás. Podemos encontrarnos con dos tipos de víctimas de Bullying: la víctima pasiva (niño reservado) y la víctima provocadora (le gusta llamar la atención). Ambas son víctimas y si bien la segunda puede dar lugar a pensar “… él mismo se lo buscó…” sigue siendo víctima.

La mayoría de estas víctimas son individualizadas por algunas características que los hace diferentes del grupo, como el peso, tamaño, color de piel, alguna discapacidad, uso de anteojos o incluso su bajo rendimiento académico. Es preciso identificar los principales indicadores del acoso escolar, siendo uno de los más frecuentes la repentina falta de deseo de regresar al Colegio o bien comenzarse a sentir incómodo con sus compañeros y profesores.

Otra señal son los cambios en el comportamiento, los cuales en mayor número, son tendencias hacia la agresividad incluso contra sus propios hermanos. También es probable que comience a tener bajo rendimiento académico y un rechazo hacia el Colegio y todas las actividades que antes le gustaba realizar. En caso de ser víctima de una conducta agresiva física, el niño puede llegar a casa con la ropa o materiales dañados o bien que constantemente se le “pierdan” los objetos en el Colegio.

En los últimos años ha proliferado el Bullying cibernético y es aquel que se da utilizando medios digitales como redes sociales en las cuales se envían fotografías, memes, vídeos, etc. con la intención de intimidar a la víctima. En este sentido, muchos niños y jóvenes pueden comenzar a cambiar de amistades o mostrar rechazo al grupo de amigos con los cuales se ha relacionado antes. Una señal en este tipo de acoso es el borrar constantemente historiales de navegación y señales de ansiedad como morderse las uñas, rascarse la cara o rechazar de forma repentina los medios tecnológicos.

Para Colegios APDE, la labor del asesor educativo es fundamental para que cada alumno cuente con el apoyo necesario para no estar en cualquiera de los dos casos: el chico reservado o aquel que busca llamar la atención.

¿Cómo ayudo a mi hijo a escoger la universidad?

Una de las tareas más importantes de los padres en la educación de los hijos, desde tempranas edades, es enseñarles a que se planteen objetivos y trabajen por alcanzar sus metas; de esta manera, les forman en la capacidad de tener una visión a futuro y como consecuencia, que puedan así trazarse un proyecto de vida.

Como parte de ese proyecto de vida, apoyarles a escoger una carrera universitaria y su futura casa de estudios funcionaría más o menos bajo la misma premisa. El primer paso consistiría en definir las opciones académicas de interés, que cada hijo conozca sus propias habilidades y las necesarias para una carrera es un paso muy importante, una prueba de orientación vocacional puede ser un buen elemento de apoyo.

En Colegios APDE se apoya a cada una de las familias para que los alumnos cuenten con la mejor orientación y apoyo con su asesor educativo y las distintas coordinaciones.

¡Recuerden! Los hijos no deben dejarse llevar únicamente porque el nombre de la carrera suena bonito o porque sus compañeros de clase lo van a estudiar, debe ser una carrera que realmente le apasione.

Una vez definida la carrera, el segundo paso consistiría en elegir la casa de estudios. Para ello los padres pueden apoyarles evaluando con ellos ciertos aspectos básicos: El plan de estudios, aunque varias universidades ofrezcan la misma carrera, deben evaluar bien la orientación y enfoque de cada casa de estudios:

  • Perfil de egreso y convenios con otras universidades: tener claro las competencias que desarrolla la carrera y campos de trabajo. Conocer los convenios que se tengan dará opción a evaluar el poder continuar especializaciones o hacer pasantías en el extranjero.
  • Prestigio y profesorado: siempre es importante evaluar cómo está posicionada la universidad tanto local como internacionalmente. No menos importante es conocer las acreditaciones del cuerpo docente y asegurarse que estén calificados para desempeñarse en las diferentes áreas.
  • Instalaciones y servicios complementarios: evaluar si cuentan con laboratorios, áreas para desempeñarse en los roles prácticos, ubicación y accesos. esto ayudará sobre todo a la movilización de los hijos desde casa.

“El hombre es un ser dirigido a metas” evaluar estos aspectos ayudará a los hijos a escoger una carrera y la universidad que aporte positivamente a su proyecto de vida.

Bruzonne, Daniele. Pedagogía de las alturas, Logoterapia y educación.

La mascota de mi hijo murió ¿Qué debo hacer?

Si bien es imposible evitarles el sufrimiento que esto implica, se pueden poner en práctica una serie de consejos para ayudar a los hijos a afrontar el dolor y entender lo que ha ocurrido; ya que en muchas ocasiones éste es el primer contacto que el niño tendrá con la muerte de un ser importante y querido para él. En cualquier caso, estos consejos son adecuados para todas las edades.

  1. No mentir Intentando minimizar el dolor por la muerte del animal, muchos padres se inventan historias como que «se ha escapado», «se ha ido al campo con su familia», «se ha marchado de viaje», …Pero estas excusas pueden alargar el dolor al mantener la esperanza de que el animal volverá algún día. Y si el niño descubre a sus padres en una mentira, perderá confianza en ellos.
  2. Hablarle a su nivel. Hablar a un niño sobre la muerte no es fácil, y depende de su edad, pero es la ocasión para hablar sobre la temporalidad de los seres vivos. Es importante emplear un lenguaje claro y comprensible, evitando expresiones que puedan confundirle, como «se ha quedado dormido».
  3. Cerrar el ciclo. Se trata de celebrar una pequeña reunión familiar, a modo de ceremonia, así el niño sentirá que no está solo y que la ayuda de su familia es importante para afrontar las situaciones difíciles. Puede ser un dibujo, una figura de plastilina, una reproducción fácil y casera de la mascota, o cualquier manualidad que se pueda hacer en grupo y lleve un rato terminarla.
  4. Recordar los buenos momentos vividos junto a la mascota. Recordar las anécdotas, los ratos que pasaron juntos o aquella escena divertida protagonizada por la mascota no solo es una bonita forma de recordarle, sino de ayudar al niño a enfocarse en algo positivo.
  5. No tratar de cubrir la ausencia con otro animal. El niño necesita un tiempo para asimilar que su compañero de juegos ya no volverá; y este tiempo puede variar de una persona a otra. La llegada de otro animal a la familia antes de que el niño haya completado su duelo puede ser contraproducente, e incluso podría provocar un rechazo al animal por parte del niño.

El nido vacío

En noviembre 2011, Nuestro hijo mayor, nos dijo que necesitaba hablar con nosotros, y estas fueron sus palabras. “Papi …. Mami, les quiero compartir que he tomado una decisión importante para mi vida, me voy de casa porque quiero dedicarme a servir a Dios”, así que partió para decir SI a la vocación que Dios le pedía.

Fue así como nos quedamos solo con nuestro segundo hijo, quien 3 años más tarde nos dijo…..quiero estudiar una Licenciatura para entrenador de Fútbol en Madrid, ¿me apoyan? Y al poco tiempo, también partió para estudiar lo que es su pasión e iniciar a construir su propio camino.

Como ya lo habrán deducido, nos quedamos solos en casa mi esposo y yo, de nuevo como estábamos hace varias décadas al iniciar nuestro hogar. Y, por ello, he querido escribir estas líneas, para compartirles lo que nos tocó afrontar al decir adiós a nuestros hijos para verles alcanzar sus sueños y hacer realidad su vocación personal y profesional.

Estoy segura de que muchos matrimonios al crecer los hijos y emprender su vuelo, lo habrán vivido: me refiero a lo que llamamos.

El Nido Vacío

Considero importante recordar que, al enamorarnos y decidir que ella o él es la persona que amamos y deseamos amar para siempre, pensamos en compartir nuestra vida con dicha persona, formar un hogar y llegar juntos hasta el final, entonces nos unimos en matrimonio y decidimos dejar de ser 2 para convertirnos en uno, también deseamos tener hijos y nos ilusionaba saber que nuestra familia crecería y nos encontraríamos acompañados por ellos a lo largo de nuestras vidas.

Empieza entonces una etapa diferente en nuestro hogar, ya que los vemos crecer, terminar una carrera y realizar sus sueños. Sin embargo, se nos pudo haber olvidado que su compañía y estancia en casa sería solo por un tiempo, y en pocas ocasiones no somos conscientes de que nuestros hijos saldrán del hogar y volveremos a ser nosotros dos como al principio.

La casa nos queda grande, con dormitorios vacíos y asientos desocupados a la hora de la comida… Después de años de crianza, de tenerlos cerca de nosotros, de haber sido consejera, doctora, chofer, cocinera y maestra, de haber llorado junto a ellos por alegrías y tristezas, de escuchar risas, peleas, de observar el desorden en sus habitaciones, amigos que llegaban con ellos, la novia que me agradó y la que no fue muy de mi agrado, regaños y quizá algunas discusiones. Ahora ya no están en casa, reina el silencio total……. Es en ese momento que nos encontramos con el NIDO VACIO.

Pero esta es una etapa más dentro del ciclo de la familia en la que volvemos a quedar solos, y aunque por un lado nos sentimos satisfechos de nuestros hijos, orgullosos de sus logros, saber que están realizando sus sueños, sus ilusiones y que ahora existe una comunicación más estrecha entre ellos y nosotros, nos damos cuenta de que debemos volver a convivir y reencontrarnos como pareja, y es en este momento de nuestras vidas que puede presentarse varias situaciones:

  1. Pasar por un periodo de duelo por la pérdida de la dinámica familiar que se daba en nuestro hogar.
  2. Vivir momentos difíciles de adaptación para retomar la relación.
  3. Aceptar esta nueva etapa y como pareja reencontrarse, apoyarse y volver a cultivar el AMOR entre los dos, retomar aquella relación nuestra que quizá desapareció por el día, día.
  4. Siempre haber mantenido una buena comunicación, cultivando la relación y el amor hará que el cambio no sea difícil y nos adaptemos fácilmente.
  5. Encender la llama del amor con otras ilusiones. Trabajar juntos para envejecer juntos.

Cuanto tiempo tomará a cada una o varias de las situaciones mencionadas, dependerá de factores como: el diálogo, la convivencia y el amor, que son fundamentales para permanecer unidos.

No olvidemos que nuestro rol como esposa o esposo está por encima de nuestro rol como padres, y esta nueva etapa es un tiempo precioso para el matrimonio. Es volver a vivir el tiempo como cuando empezamos solos los dos, disfrutar tiempo del crecimiento espiritual, de continuar haciendo cosas que le encantan a nuestra pareja, acompañarnos en cosas que antes no podíamos porque los hijos estaban en casa, y por último disfrutar tiempo solo nosotros dos.

Recuerden que NO dejamos de ser padres, solo cambiamos de posición dentro del juego, y con amor y comprensión mutuo, ¡¡esta nueva etapa es una oportunidad para seguir construyendo nuestra felicidad y la de quienes amamos!!

¿Cómo mejorar la comunicación con los hijos adolescentes?

»Porque últimamente, y no sé por qué —concluyó—, en casa somos todos como desconocidos. Nunca hablamos de nada. Se producen unos silencios insoportables.» Esta queja adolescente puede servirnos para examinar cómo es nuestra familia. Porque a veces la familia se convierte en un conjunto de gente solitaria, de personas que, como Alberto, viven en compañía, pero con un acompañamiento tan lejano que casi ahonda más la soledad. (Aguiló, interrogantes.net_Blog de Alfonso Aguiló, 2007)

¿Con cuánta valentía atendemos a estas “quejas”? Con ellos no hace falta valor, hace falta tiempo y compromiso. Habrá “silencios insoportables” y se complicará, más por el vínculo que nos une y porque no solo intentamos persuadir o empatizar, sino también porque los amamos. Nuestras intenciones se fundamentarán en la necesidad de formarlos como seres humanos íntegros. Habrá “implicaciones y sutilezas”, pero con el afán de ser certeros, debemos aprender a escucharlos sin criticar ni juzgar, aprender a mostrarles nuestro interés sin dar lecciones y enseñarles a comunicar sus sentimientos.

Aprender a escuchar sin criticar. Se trata de prestar atención, de comprender que es “su momento”, el canal puede estar abierto en ambas direcciones, pero antes de dar paso al consejo, si este es necesario, atendamos con los cinco sentidos. Esperemos el momento indicado para las sugerencias, las recomendaciones, las observaciones, incluso para las amonestaciones. En el seno familia, escuchar la verdad y hablar con la verdad, si no hay verdad, no hay bien.

Mostremos interés “todo el tiempo”, no solamente en ese momento de agobio. Procuremos el diálogo, incluso ante las circunstancias sencillas, las simples, en la simpleza de las cosas, en la pequeñez de las ocasiones está el mayor valor y el fruto multiplicador de atender la voz suplicante de nuestros hijos. No todos los momentos son para “sermones y lecciones”, aprovechemos al máximo aquel pequeño momento y aquel pequeño cometario para dar paso a instancias más serias. Con actitud de servicio, nos será más fácil.

Sea cual sea la edad, enseñarles a “comunicar sus sentimientos y sus emociones” es imprescindible. Las emociones son la reacción más próxima al estímulo y estas forjan el sentimiento puro, como tal. Démosles la oportunidad de mostrar con soltura su euforia, su afecto, su gratitud, incluso sus tristezas, de ello dependerá el amor, la felicidad final. Construyamos escenarios para que sean personas cabales.

Libremos el camino de obstáculos, abramos los espacios para hablar, seguramente, si ante sus ojos no hay “obstáculos” que les impidan llegar y “espacios” que les permitan entrar, libremente nos buscarán.

Estas y otras sugerencias son las que plantean a los padres de familia en las entrevistas con el asesor educativo en cada Colegio APDE; con el propósito que cada uno de nuestros estudiantes sean una mejor versión de ellos mismos cada día.

The importance of physical activity for children and teenagers

For children and teenagers to grow up healthy, it is important that they consume healthy food and practice physical activities every day. As parents you have the responsibility to help your children develop habits that will last a lifetime, so a healthy and active lifestyle must start early in life. Physical activity has benefits at every age and helps children to:

  • Lower the risk of several health problems,
  • Improve their mood and self-esteem,
  • Keep a healthy body weight,
  • Develop strong bones, and
  • Improve school performance.

Children learn the most about healthy and active living from parents. It is important to avoid any sedentary behavior such as sitting in front of the computer, playing video games, or watching television for hours. As a family you should include regular physical activities and promote healthy eating habits. It is easier if families schedule these activities together as part of the daily routine.

Choose activities that suit your children’s age, interest, and developmental stage. Provide opportunities to have time to be active in both structured activities, like sports, and unstructured ones like playing outside. As teenagers look for independence, they may want to do some activities on their own, so encourage them to go for a walk or bike with friends. To support a healthy active living, you should set limits on how much time your children can spend time in front of a screen.

Encourage them to be active every day, by walking or cycling to a friend’s house, skipping rope, or playing in the neighborhood park or the garden. When visiting the mall or any other building encourage them to take the stairs instead of the escalator or elevator. Get your children involved in activities around the house like carrying the groceries, raking the grass, or watering the plants. Most importantly, remember to be a good role model and enjoy the benefits of a healthy lifestyle.

These and other suggestions are given to all our parents as part of the training and orientation that is sought at APDE Schools.

¿Desde qué edad debería ser mi hijo independiente?

En la labor educativa de las Pre Primarias de Colegios APDE, la asesora educativa de cada estudiante colabora con los padres de familia para que en cada etapa de sus hijos puedan aprovecharse al máximo los períodos sensitivos que son fundamentales en el desarrollo de habilidades y destrezas.

Los niños están en la búsqueda de su independencia desde el momento en el que comienzan a tener conciencia de su cuerpo y los movimientos que son capaces de realizar, por lo que se recomienda identificar las oportunidades para desarrollar la independencia a través de actividades sencillas de acuerdo con la edad y a las habilidades individuales, esto les favorecerá en el desarrollo de su sentido de identidad, autoestima y perseverancia.

El éxito de alcanzar la independencia en los niños es la confianza que los padres depositan en ellos, al hacerlos sentir capaces de alcanzar las tareas que se les proponen, en donde no solo se busca una independencia sino se aprovecha para desarrollar habilidades de coordinación y motricidad que serán de mucha utilidad para su aprendizaje, por lo que es necesario valorar los espacios en donde quieren aprender y hacer cosas por ellos mismos.

A partir de los dos años, los niños muestran mayor evidencia de la necesidad por ser independientes, por hacer cosas nuevas o bien buscar soluciones, y es importante motivar y aprovechar este tiempo para enseñarles y explicarles de manera sencilla algunas formas de hacer las cosas para que puedan llevarlo a la práctica tomando en cuenta que les tomará un poco de tiempo y será necesario aumentar la dosis de paciencia y tolerancia para que pueda lograrlo.

Por lo tanto, es vital que en esta edad los padres o encargados del niño procuren un ambiente de confianza, en donde no se le frene o impida el poder realizar actividades que favorecen su independencia ya que, en muchos casos, se sienten incapaces y este sentimiento los lleva a caer en un estado de comodidad y prefieren que alguien haga las cosas por él.

Se recomienda que los padres no jueguen un papel de control extremo, sino al contrario educar en un ambiente de serenidad, amor, confianza y positivismo, en donde el niño sea capaz de aprender disfrutando y que se sienta capaz de alcanzar las pequeñas metas o encargos que se le asignen y se motive a alcanzar más cosas por el mismo.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo si no le va bien en el colegio?

Debemos recordar que los primeros educadores son los padres de familia y es en nuestro hogar en donde empezamos a formar los hábitos y rutinas de trabajo que ayudarán a nuestros hijos a desenvolverse de una forma efectiva en el colegio. Como padres de familia debemos aprender a conocer a cada hijo y descubrir sus fortalezas y puntos de oportunidad para poder elaborar un plan de acción en lo que necesitamos que mejore. Tanto la asesora como la profesora podrán aconsejar en las entrevistas de asesoramiento con padres de familia algunas ideas para su ejecución.

Es posible que en nuestra familia tengamos un hijo al que quizá no le vaya tan bien en el colegio y es ahí en donde empieza nuestra labor como padres, pues lo primero que debemos tomar en cuenta es que un niño para poder aprender necesita sentirse seguro y apreciado, tanto en casa como en el colegio, y esto ayudará a que su mente tenga la claridad necesaria para aprender; ya que esto los llena de confianza y los hace sentir seguros de la capacidad que tienen.

Asimismo, cuando ya son un poco mayores, es de mucha importancia el ambiente familiar, ya que esto lo ayudará a estudiar mucho más motivado. observando que a su alrededor todos los miembros de la familia estudian, leen un libro y se disciplinan en el trabajo.

Es indispensable que como padres organicemos debidamente el estudio de nuestros hijos, sin dejarlo al capricho y a la improvisación de éstos. Debemos establecer un horario y un lugar bien iluminado para poderlo apoyar en las tareas y resolución de dudas, en el aspecto académico, que tengan; esto lo hará sentirse seguro e importante para nosotros.

Aunque sea un poco pesado e incómodo, debemos seguir muy de cerca los progresos y dificultades escolares y ayudarles en lo que se pueda y deba; pero ahí está lo más difícil, sin convertir el estudio en un trabajo forzado. Entonces si observa que su hijo trabaja, se preocupa, pero no logra sacar excelentes calificaciones, lo mejor es no obsesionarse con eso: lo importante es que trabaje de manera constante y poniendo su mejor esfuerzo.

En Colegios APDE el apoyo y acompañamiento a cada familia es fundamental para desarrollar las dimensiones volitiva, afectiva, intelectual y espiritual en cada una de sus alumnas.