¡Quiero ser como Jesús!- Programa SOFI Kinder

Desde hace varios años, en el colegio APDE Las Colinas, hemos implementado el programa SOFI Kinder, con dos pasos fundamentales: formación en virtudes humanas y formación en la vida de piedad.

En la preprimaria, los niños se encuentran en la edad ideal para desarrollar y afianzar virtudes que les servirán para llegar a ser personas de bien. En estas edades, según su desarrollo evolutivo y los períodos sensitivos, se encuentran en la mejor disposición de aprender y fortalecer los valores como: el orden, la sinceridad y obediencia principalmente.

El programa SOFI Kinder tiene un enfoque integral que combina la enseñanza académica con la formación en valores cristianos. A través de historias bíblicas, cuentos infantiles, actividades prácticas, canciones, libros y manuales, los niños tienen la oportunidad de aplicar estos valores en su vida diaria. A medida que avanza el programa, los niños desarrollan una comprensión más profunda y aprenden la manera de ponerlos en práctica en su propio comportamiento y en la relación con los demás.

El programa promueve un ambiente de comunidad, apoyo y soporte entre docentes y las familias, ya que trabajamos con un mismo objetivo: que los niños vivan y aprendan valores basados en la vida de Jesús, conociéndolo a través de la Biblia, tratándolo con la oración en la ermita del colegio, visitándolo con sus papás en la iglesia y participando con la familia en la misa, para que deseen ser y vivir como Él. Así mismo, se fomenta el compañerismo, la empatía, la solidaridad y el cuidado por los demás, inspirando a los niños a ser buenos amigos y tratar a los demás con amabilidad, compresión y respeto.

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Fomentar los hábitos en valores requiere de planificación, constancia y coordinación, por ello es fundamental mantener una comunicación activa y trabajar en conjunto con los padres de familia, ya que su función es insustituible y este programa brinda herramientas que se pueden aplicar en casa, creando una sinergia educativa entre colegio y hogar.

La convicción de que la formación integral de los niños debe incluir tanto el aspecto intelectual como el espiritual es la base fundamental de este programa. Su amplitud de aplicación permite estar presente en todas las clases, todos los días, de manera natural, acorde a la edad y desarrollo del niño. Sin lugar a duda, una innovadora y excelente herramienta para transmitir valores y la FE.

Beatriz Contreras de Muñoz |Licenciada en Pedagogía y Administración Educativa |APDE Las Colinas

¿Por qué es importante el tiempo como esposos?

Al convertirnos en padres, toda nuestra atención y acciones tomaron un solo enfoque: CUIDAR DE NUESTRO HIJO. Esto no es algo que se haya dado solamente porque así lo queremos, sino que todo nuestro ser se transforma para ser los mejores padres para él. La rutina, el hogar, la dinámica entre los esposos, todo es distinto. En el caso de mamá, el cuerpo cambia para alimentarlo, el sentido del oído se intensifica para escuchar con mayor facilidad el llanto del bebé; en el caso de papá, su cerebro cambia y se mantiene en un estado de protección para su familia, velando porque no les falte nada. Nuestro cerebro se modifica de una forma extraordinaria para atender con rapidez las necesidades del bebé y enfocarse totalmente en él y en nuestro hogar, aunque pierda atención en otras cosas.

Luego, nuestros hijos van creciendo y van cambiando, pero nuestras acciones siguen enfocadas en amarlos y disfrutar cada uno de sus pasos, de las metas que van logrando y de los momentos que se comparten en familia. Pese a ello, nos olvidamos de nuestro ser, de dedicarnos tiempo, de buscar hacer aquellas cosas que disfrutábamos antes de ser padres, o incluso, de disfrutar el tiempo a solas con nuestro esposo. Esto es algo totalmente normal y no es intencional; sin embargo, tenemos que tener siempre presente que ser padres no es el único rol que desempeñamos, es uno de ellos y de los más importantes, pero además de ser padres también somos esposos, hijos, hermanos, amigos, etc.

Por ello, es importante que, en medio de todos esos cambios que tuvimos al convertirnos en padres, busquemos el espacio para hacer tiempo plenamente en pareja, ese tiempo en el que podamos disfrutar con nuestro esposo, para mantener esa “llama” que tanto mencionan, pero que es tan importante para que el hogar se mantenga equilibrado y en armonía.

¿Por qué es importante?

1. Fortalecer nuestra relación como esposos:
Es importante reconocer que somos más que mamá, papá o trabajadores, por lo que debemos cuidar nuestra relación con los demás, especialmente, dedicar tiempo a solas como esposos. Si los esposos están bien, los hijos estarán mejor. Es primordial que tengan espacio solos para platicar, compartir experiencias, fortalecer la unión, así como también para dialogar sobre el proyecto educativo familiar. Una fórmula ideal para cuidar ese amor es: 1+1+1+1 = 1 vez al día darse un abrazo fuerte y un beso, 1 vez a la semana sentarse a platicar solos, 1 vez al mes salir en una cita juntos, y 1 vez al año dormir juntos fuera de casa.

2. Recargar energías y desconectar:
Es necesario desconectarnos de las actividades que realizamos día a día, para descargar el estrés y recargar energías. Ya sea que dediquemos tiempo para nuestra relación con Dios, para ejercitarnos, o para cuidar de nuestro aspecto físico. Todo esto permite mantener una salud mental y física, adecuados y necesarios para continuar nuestra vida ordinaria, teniendo un mejor efecto si lo practicamos como esposos.

3. Fomentar la relación de nuestros hijos con otros:
Ellos también necesitan mantener una estrecha relación con otros, no solo con mamá o papá, por lo que es importante que tengan espacios en los que compartan en diferentes actividades con los abuelitos o con sus amigos. Estos espacios les permiten a ellos continuar formando su autoestima y carácter. Además, que fomenta en ellos su autonomía al no tener a mamá o papá para resolver cualquier situación.

4. Organizar y replantear:
Necesitamos tiempo también para organizar el hogar y nuestras actividades, de manera que mantengamos el orden en todos los ámbitos, así como también, tener tiempo para reflexionar sobre nuestros objetivos y acciones, para replantear metas y encaminar nuestras acciones hacia el logro de estas.

5. Los hijos crecen:
Por difícil que parezca, los hijos no serán siempre esos pequeños que nos necesiten. Pueda incluso, que los sigamos viendo como nuestros pequeños, pero que realmente sean jóvenes o adultos autónomos. Una vez que esos jóvenes se independicen y/o formen su familia, necesitaremos tener intereses y actividades que nos agraden y que nos satisfagan, de manera que continuemos practicándolas y no nos sintamos perdidos. En algún momento llegará ese “nido vacío” y qué importante es que nos mantengamos unidos y que hayamos siempre cultivado nuestra relación como esposos, para que podamos seguir disfrutando la vida juntos.

Ser padres es una experiencia extraordinaria, por lo que debemos cuidar de nuestro matrimonio para disfrutar al máximo de nuestra vida familiar.

Michelle Guerra de Cotero |Psicopedagoga APDE Las Colinas | Máster en Asesoramiento Educativo Familiar

¿Cómo enseñar el manejo de la frustración?

La frustración es una emoción desagradable que surge cuando no logramos alcanzar algo que deseamos o cuando las situaciones se presentan de forma diferente a lo esperado. Desde la infancia, nos enfrentamos a diferentes oportunidades que nos permiten desarrollar la resiliencia, lo que nos prepara para manejar de manera efectiva la frustración en la edad adulta. Varios factores influyen en cómo los niños aprenden a manejar la frustración:

  • Estilo educativo familiar: La forma en que los padres educan tiene un impacto significativo en cómo los hijos reaccionan ante diversas situaciones.
  • Temperamento y carácter: Cada niño percibe las situaciones de manera diferente según su temperamento y carácter.
  • Formación en inteligencia emocional: Una adecuada formación en inteligencia emocional ayuda a los niños a comprenderse a sí mismos y a regular sus emociones de manera efectiva.

Es importante destacar que ninguna emoción es negativa en sí misma. Todas las emociones nos proporcionan información sobre nuestro estado emocional en un momento dado. Sin embargo, es crucial aprender a manejarlas adecuadamente para evitar reacciones inapropiadas. Aquí hay algunas formas de enseñar el manejo de la frustración:

  • Dar ejemplo: Los niños aprenden observando el comportamiento de los adultos. Es fundamental proporcionarles modelos adecuados de cómo reaccionar ante las dificultades y resolver los problemas de manera constructiva.
  • Permitir que se equivoquen: Dejar que los niños se equivoquen y enfrenten dificultades les brinda la oportunidad de desarrollar habilidades para superar obstáculos.
  • Promover la resiliencia: Permitir que los niños pierdan en los juegos y enfrenten desafíos les ayuda a fortalecer su carácter y a esforzarse por mejorar en el futuro.
  • Establecer límites: Es importante establecer límites claros y mantenerse firmes en ellos, incluso cuando los niños expresan frustración.
  • Mostrar empatía: Reconocer y validar las emociones de los niños les ayuda a sentirse comprendidos y les proporciona el apoyo necesario para superar la frustración.
  • Fomentar la resolución de problemas: Ayudar a los niños a encontrar soluciones a sus problemas emocionales les permite desarrollar habilidades para enfrentar los desafíos de manera efectiva.

Recuerda que la frustración es una parte natural de la vida y es imposible evitar que los niños la experimenten. Sin embargo, al proporcionarles las herramientas necesarias para manejarla, podemos ayudarles a enfrentar los desafíos de manera positiva y constructiva.

Michelle Guerra de Cotero |Psicopedagoga | APDE Las Colinas

Factores a considerar al elegir un colegio para tu hijo

La elección del colegio para los hijos es una de las decisiones más importantes para una familia. Hace dos décadas, se creía que enviar a los niños tan pequeños al colegio era cruel y que solo iban a jugar.

Sin embargo, varios estudios han demostrado que es precisamente en edades tempranas cuando los niños tienen una mayor receptividad. Si se les estimula adecuadamente, pueden desarrollar muchas más conexiones neuronales que aquellos que no reciben estimulación.

Por tanto, es crucial que la estimulación y el acompañamiento provengan de expertos en el área, quienes comprendan los lapsos de atención por edad, las áreas a estimular con ejercicios y actividades, así como las inteligencias múltiples y emocionales de cada niño. Un centro educativo especializado cuenta con colaboradores competentes para esta tarea.

Dado que existen diversos centros educativos con diferentes servicios y programas, cada familia debe elegir el que mejor se adapte a su fe, formación, valores y dinámica familiar.

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A continuación te presentamos algunos factores importantes que pueden influir en la toma de esta decisión:

1. Religión y formación en valores: 

El colegio debe ser una extensión del hogar, por lo que debe haber coherencia entre ambos. Los padres son los primeros educadores, y es en el hogar donde se inicia en los hijos la vida de piedad y se les enseñan los valores que los acompañarán el resto de sus vidas. El colegio puede ser un aliado invaluable en este proceso.

2. Metodología educativa, instalaciones, seguridad y colaboradores:

Es crucial sentirse bienvenidos y acogidos desde el primer momento, desde el guardia de seguridad hasta las autoridades del colegio, luego de una visita presencial.

3. Organización de la dinámica familiar:

Con el aumento del tráfico en el país, es esencial una correcta organización para evitar tomar decisiones basadas únicamente en la cercanía del colegio. Idealmente, el colegio debería estar ubicado en un lugar de fácil acceso y cercano a la ruta habitual de los padres, como el lugar de trabajo.

Se pueden considerar opciones como el transporte escolar, que puede ser de gran ayuda para las familias. Siempre es recomendable salir con suficiente antelación para evitar que los niños se estresen.

Otro factor importante es la comunicación abierta entre ambos padres al tomar esta decisión. Ambos deben estar de acuerdo con la elección del colegio, ya que ambos desempeñarán un papel activo en el proceso educativo de sus hijos.

Carol de Enríquez| Directora APDE La Villa

La solidaridad: un pilar fundamental para construir un mundo mejor

La solidaridad, esa fuerza invisible que teje los lazos de la comunidad, la empatía y el apoyo mutuo, es un pilar fundamental para el desarrollo de cualquier sociedad. No solo promueve un mundo más justo y equitativo, sino que también fortalece los vínculos entre las personas, creando redes de apoyo que pueden ser vitales en tiempos de necesidad.

En el seno de una sociedad solidaria, las personas se sienten más propensas a ayudarse mutuamente, ya sea ante situaciones de emergencia como desastres naturales o ante las dificultades cotidianas, como problemas económicos o de salud. La solidaridad se convierte en un antídoto contra la exclusión social y la discriminación, abriendo las puertas a un mundo más inclusivo y tolerante.

Su impacto en el bienestar emocional y mental no debe ser subestimado. Saber que podemos contar con el apoyo de otros cuando enfrentamos desafíos reduce el estrés y la ansiedad, brindándonos una invaluable sensación de seguridad y pertenencia.

Fomentar la solidaridad es una tarea imperativa para construir comunidades fuertes y cohesionadas. Es un valor fundamental que debe ser cultivado y promovido en todos los ámbitos de la sociedad, desde la familia hasta las instituciones educativas, pasando por los espacios de trabajo y las organizaciones sociales.

San Juan Pablo II lo resumió de manera magistral: «La solidaridad es la respuesta más adecuada a los desafíos de nuestro tiempo». En un mundo cada vez más interconectado, la solidaridad emerge como la brújula que nos guía hacia un futuro más humano y compasivo.

En palabras de San Josemaría Escrivá: «El cristiano no puede desentenderse de las necesidades de los demás. Debe ser apóstol de la caridad, que es el fermento de la justicia social».

Es hora de convertir la solidaridad en un estandarte que ondee en cada rincón del planeta. Es hora de construir un mundo donde la indiferencia no tenga cabida, donde el «yo» se transforme en un «nosotros» y donde la compasión sea el motor que impulse nuestro camino hacia un futuro mejor.

La solidaridad no es un simple adorno, es la savia que nutre el árbol de la humanidad. Es la fuerza que nos permite construir un mundo donde nadie se quede atrás, donde la esperanza florezca en cada corazón y donde la justicia sea una realidad tangible para todos.

Juntos podemos convertir la solidaridad en la piedra angular de un mundo mejor.

Sergio Alberto Cetino Campos |Music & Art| Profesor de Educación Primaria| APDE El Roble

Mi hijo quiere comer todo el tiempo, ¿debo preocuparme?

En los primeros meses de vida, sabemos que un bebé tiene hambre cuando comienza a llorar. Poco a poco, dejará la lactancia materna y pasará a comer alimentos sólidos. A medida que crece, su cuerpo pedirá más alimentos, momento en el que debemos establecer una rutina, horarios y normas para aprovechar al máximo las comidas. Los padres son quienes establecen los horarios según las necesidades de sus hijos.

Es importante tener en cuenta que un niño en edad escolar debe alimentarse al menos 5 veces al día. Recordemos que el desayuno es una de las comidas más importantes y no debe omitirse, seguido de un refrigerio, almuerzo, otro refrigerio y cena. Esta rutina ayudará a que se habitúe y los alimentos se digieran mejor. Es fundamental observar cuáles son sus alimentos preferidos y cuáles aún no le gustan para encontrar formas diferentes de presentarlos.

No obligar a los niños a comer cuando no tienen hambre es una mala idea. Estamos enseñándoles a ignorar las señales de «estar llenos», lo que puede llevar a problemas como la ansiedad, ya que el niño comerá para satisfacer al adulto y no a su organismo. El momento de la comida debería ser un tiempo para compartir con sus seres queridos y disfrutar de un momento agradable, no un castigo.

Ofrezcámosle opciones nutritivas, como una manzana con limón o un pan tostado con queso, evitando los dulces, comidas grasosas o snacks poco saludables. Mantener un horario establecido para comer permitirá al niño regular su organismo y evitará que coma a cualquier hora o utilice la comida para evitar sus obligaciones en casa. Es importante ser firme en los límites y normas establecidos en casa.

Evitemos frases como «no comas, estás gordo», ya que pueden provocar ansiedad en el niño y convertirse en un círculo vicioso. Podemos cambiarlas por «vamos a jugar» o «qué te parece si comemos menos de esto y más de aquello». La práctica del deporte también puede ayudar a abordar el problema, ya que su cuerpo y mente están concentrados en algo mejor.

Un niño de 4 años puede tener una merienda o almuerzo de 40 minutos para que mastique con cuidado y coma solo. Podemos partir la comida en pedazos para que tome uno por uno, e incluso colocar un reloj con agujas como herramienta para que coma un poco más despacio, sabiendo que tiene tiempo suficiente.

Consultemos con un especialista cuando hayamos agotado todos los recursos y observemos que el niño utiliza la comida como forma de manipular o llamar la atención de los padres. Una alimentación sana y equilibrada es de suma importancia para que un niño crezca sano y fuerte.

Betsy Torres Suárez | Psicopedagoga| APDE La Villa

Adolescencia: desarrollo afectivo y la influencia de las redes sociales

La adolescencia marca una etapa de nuevas emociones vinculadas al mundo de los afectos y de aprendizajes significativos, representando una oportunidad de crecimiento y consolidación de la personalidad.

Durante esta etapa, el adolescente asume el control de su vida y toma decisiones, ganando autonomía emocional y disfrutando de la pertenencia a grupos.

Una plataforma fundamental para transitar estos cambios es un ambiente familiar que fomente vínculos afectivos adecuados, proporcionándoles seguridad en sí mismos. Los valores inculcados en el núcleo familiar les darán el apoyo necesario para integrarse a la vida adulta.

Actualmente, se intenta fomentar la autoestima de los jóvenes a través de una «psicología simplista», cuya premisa principal es: ante todo, siéntete bien contigo mismo y nunca olvides que hagas lo que hagas, eres una persona fabulosa. Sin embargo, muchos adolescentes la perciben como una realidad inadecuada.

Los adolescentes se encuentran en la etapa de formación del carácter y se sienten invencibles, pero son vulnerables y pueden verse influenciados por los «modelos aparentes» que encuentran en los medios digitales.

Las nuevas tecnologías están presentes en la vida de los jóvenes. Según un estudio realizado por James Steyer de Common Sense Media, los preadolescentes entre 8 y 12 años utilizan alrededor de 6 horas al día en los medios digitales, y los adolescentes entre 13 y 18 años al menos 9 horas diarias.

Las redes sociales son uno de los medios digitales más utilizados por los adolescentes, teniendo un gran impacto en sus vidas al permitirles comunicarse entre sí, construir vínculos sociales y acceder a información. Sin embargo, también pueden convertirse en una fuente de distracción y contener información inapropiada o falsa.

A pesar de las múltiples ventajas, las redes sociales tienen un lado negativo si no se utiliza con madurez: interfieren con otras actividades, exponen a exceso de información, dificultan el sueño y pueden causar adicciones, trastornos sociales, ansiedad o síntomas de depresión.

Para ayudar a los adolescentes, es importante establecer límites razonables de tiempo, ofrecer consejos constructivos y brindarles modelos positivos en casa. Se debe fomentar el contacto cara a cara con amigos, conocer sus hábitos en internet, utilizar filtros parentales y promover actividades que no involucren tecnología.

Como dijo el Papa Francisco: “La tecnología no puede suplantar el contacto humano”.

Lcda. Astrid de Rodríguez | Coordinadora Secundaria |APDE Campoalegre

El rol de los abuelos en la familia

Los abuelos son miembros valiosos de la familia, quienes poseen experiencia y sabiduría. Todas las vivencias y conocimientos acumulados a lo largo de su vida son un tesoro para compartir con sus hijos y nietos. Ellos son las bases sobre las cuales se edifican nuevas generaciones.

Los abuelitos constituyen un puente generacional que conecta a los más jóvenes con la historia, las tradiciones y los valores familiares. Esta conexión entre generaciones promueve el entendimiento, la comprensión, el respeto y la tolerancia entre las diferentes edades. Se les puede considerar como los guardianes y transmisores de tradiciones, costumbres y celebraciones familiares, mismas que potencian el sentido de pertenencia y enriquecen la identidad familiar.

Para ellos mismos, su rol de abuelos les brinda sensación de propósito, pertenencia, y la certeza de ser útiles y necesarios para sus seres queridos. Al sentirse activos y comprometidos con la familia, encuentran alegría y satisfacción por el tiempo que comparten con sus hijos y nietos, disfrutando de momentos de convivencia agradable, lo que rejuvenece su espíritu y los mantiene llenos de optimismo y bienestar.

El rol de los abuelos es crucial en el desarrollo emocional de la familia, ya que brindan amor incondicional y consuelo a sus hijos y nietos, lo que se traduce en un sentido de seguridad y resguardo familiar. En muchas ocasiones, ellos se convierten en los guardianes de sus nietos y participan activamente en su crianza.

La presencia de los abuelos en la familia es un regalo digno de ser aprovechado. Emanan amor, sabiduría, apoyo y compañía. Son capaces de enseñar lecciones de vida con un valor infinito e inimaginable, ya que su legado perdurará en las familias a través de las generaciones.

Carol de Enríquez| Directora General |APDE La Villa

¿Mi hija quiere ser influencer o streamer que puedo hacer?

Para los que somos padres o para los que trabajamos con adolescentes y no tan adolescentes, seguramente habremos escuchado en repetidas ocasiones las palabras influencer, youtuber o streamer, y en general no debería sorprendernos que conozcan a un influencer o incluso que lo admiren o sigan. La pregunta del millón es cómo lograr que mi hija o hijo, que admira tanto a esa persona, vea más allá para su futuro y tenga aspiraciones más grandes en la vida.

Si bien no tiene nada de malo querer ser un influencer, lo importante es trabajar en el carácter y la comprensión de que su conocimiento y trabajo deben estar basados en una base sólida. Si van a tener un canal de cocina, que aprendan a cocinar. Si van a hablar sobre tecnología, que aprendan sobre el tema. No pueden simplemente hablar de cualquier tontería.

Muchos de los influencers de hoy en día son positivos; tenemos buenos doctores dando excelentes consejos de medicina y coaches educativos ofreciendo estrategias de crianza muy efectivas. Lo importante es recalcar que deben informarse, leer y aprender sobre el tema que desean desempeñar y no hacerlo de la mera superficialidad o hablar sin fundamento. Y qué mejor manera de hacerlo que siendo un profesional en la materia que les interesa.

Entonces, ¿cómo logramos que nuestros hijos se interesen por ir más allá en conocimiento y criterio? Es una labor diaria, debemos aprovechar todos los momentos que tengamos para hablar con ellos. Durante la cena, en el camino a sus actividades extracurriculares, o en un café en las tardes mientras esperamos que pase el tráfico que no nos permite llegar a casa. Es importante dedicar tiempo de nuestra ajetreada semana para sembrar en ellos lo que deseamos que florezca en el futuro.

Debemos ser modelos a seguir; muchas veces, con los adolescentes, creemos que no nos están prestando atención, pero la verdad es que están observando más de lo que imaginamos. Es bueno que nos vean leer en algún momento del día, rezar y hacer todas aquellas cosas que deseamos que repliquen más adelante. Una vez, le pregunté a un amigo empresario exitoso qué hizo su padre para motivar a sus tres hijos a ser empresarios, y su respuesta fue: «En la mesa durante la cena, siempre se hablaba de negocios; aprendimos a calcular regalías y pérdidas desde que tenemos uso de razón». Entonces, hablemos un poco más y miremos el celular un poco menos.

Otro consejo importante es ser intencionales al abrir espacios de conversación y comunicación. En una asesoría, una madre me decía: «Cuando estoy leyendo en mi cuarto, dejo la puerta abierta y le pido a Dios que aproveche el espacio para entrar y hablar conmigo». Puede ser que a veces lo aprovechen y otras no, pero no nos cansemos de abrir esos espacios para poder formar carácter y criterio, para llenar sus mentes y corazones con cosas positivas que queden arraigadas en sus mentes y corazones.

Asimismo, no debemos olvidar que, ser adolescentes no significa que puedan hacer todo por sí mismos. Su carácter está en formación, por lo que es importante tener control parental y estar atentos a lo que ven y a quiénes siguen. Es importante tener presencia, para que sepan que estamos ahí, que nos vean como un ejemplo a seguir, porque «de la abundancia del corazón habla la boca»; plantemos en sus corazones lo que deseamos que florezca más adelante.

Además, planifiquemos con ellos su futuro, motivémoslos a descubrir su vocación, a buscar la mejor universidad a la que puedan aplicar, a estudiar en el extranjero, a buscar becas o incluso a soñar con lo que nunca imaginaron que podrían lograr. Esta es la etapa en la que quieren «comerse al mundo», animémoslos a soñar con todo lo que pueden lograr y no permitamos que las nuevas tendencias les roben la energía que solo tienen en esta etapa de la vida. La vida no es para los más rápidos, sino para los perseverantes. Ayudémoslos a visualizar todo lo que pueden llegar a ser, más allá de ser un influencer que gana dinero «sin hacer mucho». Sí, puede sonar agotador y desafiante, pero es un trabajo a largo plazo, poco a poco.

La interacción diaria es la que marca la diferencia. Existe una frase que dice: «Los días son largos, pero los años son cortos». Antes de que te des cuenta, habrán crecido y nuestra influencia como padres o educadores habrá terminado. Por lo tanto, aprovechemos los pequeños momentos para ayudar a nuestros hijos y adolescentes a desarrollar el criterio que necesitarán en el futuro. Al final del día, necesitamos personas que tengan presencia en las redes y que impacten positivamente en este mundo que está influenciado de manera negativa. Motivemos a nuestros hijos a influenciar a esta sociedad, pero bien formados, con fundamentos y criterio sólido, usando la lógica. Si desean ser youtubers, streamers o cualquier otra cosa, que lo hagan bien, que aprendan a hacer ruido en las redes de manera positiva.

Mi hijo está empezando a hablar, ¿cómo puedo ayudarlo?

Cuando tu hijo o hija cumpla 10 meses, comenzará la fase del balbuceo e intentará producir sonidos. Pero al cumplir el año, escucharás su primera palabra. ¡Qué felicidad para todos en casa! Desde ese momento, inicia una de las etapas más importantes en la vida de un niño. Hablar es una de las habilidades que posee únicamente el ser humano, por lo tanto, es nuestra herramienta de comunicación, y qué mejor que se desarrolle de la mejor manera.

A continuación, quiero compartir contigo algunos consejos para que el lenguaje de tu hijo se desarrolle según lo esperado para su edad.

1. Asegúrate de que escuche bien: visita a un otorrinolaringólogo. Cuando tu hijo comience a hablar, debemos estar seguros de que todo su aparato auditivo trabaja al 100%. Este examen es solo por precaución, ya que puedes descartar cualquier dificultad y, al mismo tiempo, intervenir de forma oportuna si el especialista encuentra algo que no esté bien. Siempre consulta con tu pediatra, ya que ellos conocen a tu bebé.

2. Dile el nombre correcto: Es normal que, por ser pequeños, nos guste colocar diminutivos a los objetos que vemos a diario. Sin embargo, te pido que nombres a los objetos como les corresponde. Por ejemplo, si le dices «pachita», cámbialo por «pacha»; si le dices «gua gua», dile que es un perro. Si le dices «mi mi», cámbialo por «tienes sueño». Recuerda que al momento en que tu pequeño se exprese delante de personas que no conoce o en el colegio, no le entenderán, ya que está acostumbrado a llamar a los objetos de forma incorrecta. La mejor manera de adquirir un buen lenguaje y desarrollarlo es llamar a los objetos por su nombre.

3. Aprovecha cada momento: A veces, con las prisas del día a día, se nos olvida que nuestro pequeño, aunque no produzca el idioma con claridad, nos escucha perfectamente. Entonces, háblale en todo momento, cuéntale lo que haces o lo que está haciendo él o ella. Descríbele las cosas que ven o todo lo que observan en el camino de regreso a casa. Cuéntale para qué sirven las cosas, dile los colores o formas, y la posición de los objetos. Por ejemplo: «Mira, el libro de mamá está encima de la almohada». Cuando salgas de paseo, aprovecha para decirle ¿a dónde van?, ¿qué van a hacer?, etc. Cuanto más le hables, mejor.

4. Corrígelo con cariño: Recuerda que está adquiriendo una habilidad, por lo que intentará decir las palabras como pueda, ya que la pronunciación de la mayoría de los fonemas aún no está completamente desarrollada. Así que, si dice una palabra incorrecta, evita decirle «así no se dice», simplemente vuelve a decírsela con la pronunciación correcta. Al escucharla varias veces, irá guardando la información y, eventualmente, dirá la palabra correctamente.

5. No te preocupes: Es posible que no conjugue correctamente los tiempos verbales, pero no te preocupes, es una de las últimas habilidades que adquirirá. Sin embargo, intentará formar oraciones con dos palabras y poco a poco aumentará la cantidad. No te estreses, recuerda que cada niño va a su propio ritmo.

6. Evita darle objetos o acostumbrarlo a recibir lo que necesita con solo «mmm» o alguna mímica. Debe hacer un mínimo esfuerzo. Con que inicie a decir dos palabras juntas para expresar sus necesidades es más que suficiente. Por ejemplo: «más agua», «me das», «quiero otro», «ayuda», etc. Pídele a todos en casa que te ayuden. Si necesita algo y solo señala, hazle preguntas como: ¿Qué necesitas?, ¿buscas algo?, ¿qué quieres? Esto le ayudará a centrar sus ideas y le será más fácil responder o encontrar la palabra correcta.

7. Escucha música: La música es una herramienta que puede ayudar a tu hijo o hija a aprender palabras nuevas. Al escuchar música, no solo moverá su cuerpo, sino que también aprenderá palabras nuevas que irá usando poco a poco según sus necesidades, y las expresará en algún momento.

8. No lo apresures: Todo a su debido tiempo, no lo presiones para decir palabras con fonemas que aún no está listo para pronunciar, como por ejemplo, palabras con el fonema «r», que generalmente se afianza entre los 5 y 6 años. Si lo hace antes, perfecto. Lo que te sugiero es hacer ejercicios que le ayuden a fortalecer los músculos maxilofaciales. Puedes intentar con soplar burbujas, apagar velas de cumpleaños, lamerse los labios o el paladar con dulce de leche o Nutella, entre otros.

9. Léele cuentos: Establece una hora específica para esta actividad. Siéntate con él o ella y cuéntale el cuento, nombrando cada objeto o personaje que veas. Luego puedes hacerle preguntas sencillas, como: ¿te gustó?, ¿dónde está ____? y pedirle que señale el objeto. Además, estarás fomentando desde temprano el hábito de la lectura.

10. El colegio y sus compañeros: Convivir con niños de su edad lo motivará a comunicarse. No hay mejor ayuda que alguien que está aprendiendo al igual que él. La maestra también puede ser de gran apoyo, ya que podrá darte consejos y más consejos sobre cómo ayudar a tu hijo en esta etapa. Ellas conocen muy bien las necesidades de los niños según su edad.

Estos consejos son indicaciones generales; recuerda que tu hijo es único y puede aprender de muchas otras maneras. Nadie mejor que los padres para ayudarlo a descubrir el mundo del lenguaje. Lo que te sugiero es disfrutar esta etapa; cada palabra que tu hijo o hija esté a punto de decir es un gran logro para ellos y una alegría para los padres.

Betsy Torres Suárez |Psicopedagoga |APDE La Villa