¿Cómo enseño a mi hijo a ser independiente?

Como papás es natural que nuestro primer criterio sea proteger a nuestros hijos y aunque esto es parte de nuestros instintos primarios, a veces cometemos el error de sobreprotegerlos haciendo cosas por ellos que son capaces de hacer por sí mismos.

A veces hacemos las cosas por ellos porque queremos ayudarlos a que les sean más fáciles o porque nos da temor que lo hagan, otras veces las hacemos porque no tenemos paciencia de esperar a que ellos lo hagan sino queremos que sea rápido y bien hecho. Estas acciones lejos de ayudarlos a formar su autonomía cortan las alas de su independencia.

¿Qué podemos hacer entonces para ayudarlo a ser independientes?

  1. Empiece por darle responsabilidades que pueda manejar.

Podemos ayudar a nuestro hijo dándole tareas pequeñas como recoger sus juguetes, ayudar a lavar los platos, elegir su atuendo, etc.

Necesita hacer cosas sencillas pero que lo haga sentirse útil y capaz. Esta sensación de éxito lo motivará a continuar haciéndolo.

  1. Confíe en él y anímelo a seguir adelante.

Los padres debemos alentar y apoyar a nuestros hijos mientras intentan realizar tareas difíciles. Es cierto a veces quisiéramos que fuera más rápido o a la velocidad que nosotros lo haríamos, pero la verdad es que somos nosotros los que debemos cultivar nuestra paciencia y permitirle a nuestro hijo experimentar el éxito de alcanzar una meta.

Todos aprendemos de la superación de desafíos, pero aprendemos mejor cuando experimentamos el éxito, ayude a su hijo seguir intentándolo, motívelo a enfrentar los desafíos hasta alcanzar la meta.

  1. No exija perfección

Otro de los errores más comunes que cometemos los padres es sucumbir ante la tentación de mejorar la tarea que él ha hecho. Pero debemos recordar que la perfección no es la meta y que al intervenir el mensaje que mandamos es el de “no puedes”, “no eres capaz”, eso hará que su hijo no sienta confianza en el mismo.

  1. Corrija en positivo

Otra de las cosas que nos cuesta a los padres es evitar criticar o corregir cuando nuestros hijos no están haciendo algo bien y no digo con esto que no sea necesario hacerlo, solamente se trata de enviar el mensaje en forma constructiva en lugar de decirle: “no lo estás haciendo bien” o “con eso no vas a terminar nunca” dígale: “podrías intentar haciéndolo de esta manera”, “sería más fácil para ti si utilizas este instrumento”. Recuerde que los mensajes en positivo construyen mentes positivas.

Y aunque parezca lejano nuestros hijos algún día se convertirán en adultos y queremos que sean independientes y responsables, por eso es nuestro trabajo como padres ayudarles a que aprendan la autonomía, brindarles las herramientas necesarias para que puedan desenvolverse de la mejor forma en el mundo, seamos ejemplo siempre para ellos y hagamos nuestro mejor esfuerzo para formarlos y apoyarlos en el camino de la vida.

Para Colegios APDE la autonomía de nuestros alumnos es importante en su formación integral como futuros ciudadanos responsables y libres.

Autora: Mariela Morales de Arévalo | Lcda. en Psicología Clínica – URL |Master en Educación y aprendizaje – URL | Líder de Matemática Primaria Colegio APDE Entrevalles

Enseña a tus hijos el valor del tiempo

“La disciplina tarde o temprano vence a la inteligencia” esta frase la escuché de un orador motivacional (Yokoi Kenji) y me hizo recordar los momentos en que he tenido delante de mí a muchos padres de familia preocupados y cuestionándose sobre ¿Cuán inteligentes son sus hijos?, ¿les irá bien en el colegio? ¿más adelante triunfarán en su vida profesional? y esto es válido pensarlo ya que todos deseamos que nuestros hijos sean felices y alcancen el éxito.

Pero por muy inteligentes que sean nuestros niños, esta inteligencia no bastará si no logramos enseñarles una disciplina que venza los obstáculos que se les presentarán a lo largo de su vida.

Desde que nacen nuestros hijos procuramos una serie de rutinas que van desde el horario en las comidas, el sueño, el baño, el juego, etc., sin embargo, conforme van creciendo y llegan a la etapa escolar podemos descuidar esta práctica que construye su disciplina.

Por lo que es fundamental enseñarles a implementar un horario que como estilo de vida les ayudará a:

  • Vivir el orden, pues sabrán que hay un momento para realizar las actividades, tareas y estudio.
  • Aprender a organizar adecuadamente su tiempo. (importante ayudarlos a elaborar su horario personal recordando la flexibilidad de este y la realidad que actualmente vivimos, pues por la época de la pandemia en algún momento podemos relajarnos en el aprovechamiento del tiempo)
  • Adquirir responsabilidades desde pequeños (formar el hábito de estudio, el cumplimiento de tareas y actividades es trabajar en la construcción de un carácter responsable que debe primar en toda persona de éxito)
  • Comprender las ventajas que tiene utilizar correctamente el tiempo y una de ellas es que puede dedicar momentos de su día a realizar las actividades que más le gustan.
  • Desarrollar la concentración en las actividades que debe realizar evitando perder el tiempo en otras que no le ayudan en su crecimiento

El horario además favorece la creación de hábitos, base de las virtudes y la disciplina aspectos importantes que se trabajan en las entrevistas de asesoramiento familiar con el fin de orientar en la formación del proyecto educativo personal de nuestras alumnas.

Estas y otras recomendaciones son planteadas a la largo del ciclo escolar en las entrevistas de asesoramiento entre padres de familia y su asesora(o) educativa(o) para que las(os) alumnas(os) de Colegios APDE sean una mejor versión de ellos mismos conforme van creciendo.

 

Autora: Rosa Odette Cáceres Moya |Experta en Asesoramiento Educativo Familiar |Maestra de Matemática, tercera primaria |Colegio APDE Campoalegre

 

Mi hijo hace berrinches en la calle, ¿Qué puedo hacer?

El acompañamiento a los padres de familia en Colegios APDE es parte del apoyo que se les brinda como los primeros educadores que son, por ello en este artículo compartimos algunas consideraciones sobre este tema y cómo manejarlo.

Los berrinches han sido parte habitual del desarrollo, generalmente ocurren entre las edades de 1 a 3 años. Antes de que los niños se puedan expresar por medio de palabras, el llanto es una manera de manifestar sus necesidades, frustraciones o enfados, aún no saben cómo regular y expresar adecuadamente sus emociones.

Algunos niños se molestan, lloran y logran controlar el sentimiento y existen otros que se les dificulta controlar la disconformidad. Es difícil calmar un berrinche, pero se debe tomar en cuenta que en ese momento la mente y cuerpo del pequeño están trabajando para descubrir cómo manejar estas emociones.

Entonces ¿Qué podemos hacer?

  • Se deben establecer límites, marcarlos de forma concreta dando órdenes claras y específicas. Tener firmeza, la cual se demuestra por medio de un tono de voz adecuado y con un gesto facial serio, no se está bromeando.
  • Decir siempre la verdad, esto crea un vínculo fuerte entre padres e hijos, se sienten valorados y cercanos.
  • Hacen berrinche porque demandan la atención del adulto, protestan por algo que se les quitó o quieren o escapar de una situación que nos les gusta, tienen hambre, sueño o es manipulación. Lo más efectivo es no hacerles caso, de esta manera entenderán que no es una actitud correcta para conseguir algo; indicarle que se le prestará atención hasta que se calme.
  • Cuando esta actitud se prolonga intentar desviar su atención del motivo de su frustración; llevarlo a un lugar seguro.
  • No castigar, el berrinche es fruto de una molestia o frustración. Cuando empiece a ceder el llanto dar un refuerzo positivo.
  • La paciencia acompañada del cariño es fundamental para que los padres consigan buenos resultados. Se debe ejercer continuamente y más en estas edades, para que los niños asimilen las normas y límites establecidos. No perder la calma, aunque las cosas no salgan bien a la primera.

Es común que los niños hagan berrinches cuando son pequeños, es parte de la maduración y del desarrollo de su autocontrol, tienden a disminuir cuando desarrollan el lenguaje y pueden expresarse mejor.

Autora: Miriam Morales de Soto |Certified TKT | Profesorado en Educación Inicial y preprimaria | Experta Universitaria en la especialidad de Asesoramiento Educativo Familiar | Colegio APDE Las Charcas

¿Cuál debe ser el rol del hermano mayor en una familia?

Cada persona y cada familia poseen sus propias características, las cuales han sido proporcionadas por Dios, ya que somos hijos suyos, de tal manera que estas cualidades son individuales y es el conjunto de todas ellas las que nos hacen ser únicos e irrepetibles.

En cada familia, sus miembros tienen una función y un lugar que ninguna otra persona puede suplir, cada uno se puede comparar a una pieza de una maquinaria en la que se requiere la colaboración y el constante trabajo para que su funcionalidad sea la adecuada. Por lo tanto, una familia debe cuidar a cada uno de sus integrantes, y se requiere que ese cuidado sea mutuo y constante, interesándose todos en las situaciones particulares de los demás con la empatía necesaria para que nadie se sienta sólo.

En las familias con varios hermanos, se puede notar que hay diversas etapas en la vida de cada uno de ellos y que el rol del hermano mayor varía en cada una de estas etapas. Desde la infancia, la amistad y camaradería entre hermanos prevalecen ante algunas riñas que se podrían presentar. Esta afinidad entre ellos presenta como líder al hermano(a) mayor, quien destaca en los juegos y actividades en general porque tiene la ventaja de ser quien posee más experiencia, tamaño y destrezas que aprovechará en dichas actividades.

Conforme se da el crecimiento, el rol del hermano mayor puede notarse que tiende a convertirse en una ayuda y apoyo para sus hermanos menores, ya que frecuentemente éstos acudirán a él(ella) debido a que la confianza y amistad que han ido cultivando en el correr de los años, se convierte en un referente importante en sus vidas.

Un hermano mayor tendrá la responsabilidad sobre sus hombros, de ser un modelo que seguirán casi instintivamente sus hermanos menores. La amistad entre ellos es grande e incondicional, lo cual hará que los padres sientan que él es un apoyo para la educación de los hermanos menores, ya que esta amistad y confidencialidad que hay entre todos ellos será aprovechada por los papás con el fin de que el mayor influya positivamente en cada uno.

De parte de los padres, el trato hacia el(la) hijo(a)mayor será diferente respecto a los menores, lo verán como el que abre el camino de los demás, lo cual no significa que a los otros se les vea con menor preferencia, sino como la referencia que puede incidir en los demás hermanos.

Para Colegios APDE la relación entre los hermanos es un componente clave para el proyecto de vida familiar con cada unos de nuestros estudiantes en su vida escolar.

 

Autor: Oscar Hurtado | Auxiliar de Formación | Colegio APDE El Roble

La importancia de fomentar la colaboración de los hijos en las tareas de la casa

Es muy importante fomentar la colaboración de los hijos en las tareas del hogar para formarlos en la autonomía. Siendo éste un objetivo básico en la educación de un niño y, como tal, todos los padres deben fomentarla; se debe dar un correcto acompañamiento para ayudarles a ser capaces de realizar por sí mismos las tareas propias de su edad. Con la vivencia de estas tareas se generará una mayor independencia que ayudará a mejorar en gran medida la autoestima: al sentirse cada vez más capaces de valerse por sí mismos en las diferentes actividades.

Las tareas del hogar también tienen como otra de sus funciones el ir fomentando su sentido de pertenencia ya que con su colaboración se brinda un servicio a los demás miembros de la familia.  Una de las formas que ayuda a fomentar esta actividad es la de ir asignando pequeños “ENCARGOS”, que son pequeñas responsabilidades, las cuales se harán un poco más exigentes; en la medida que el niño vaya creciendo.

Los buenos hábitos que se les vayan formando les darán las herramientas necesarias para organizarse más eficientemente y ser más proactivos en los estudios y en sus actividades de carácter social.

Además de los beneficios mencionados anteriormente vale la pena destacar que hacer parte a los niños de las tareas del hogar trae consigo más logros:

  • Influye grandemente en el desarrollo de las habilidades motoras, tan importante en este período de desarrollo. Al llevar a cabo tareas manuales de relativa sencillez, se estimula la ejercitación de sus manos, que va a redundar en la adquisición de habilidades motoras y de coordinación corporal.
  • Se propicia la creación de nuevos hábitos, ya que los niños necesitan adquirir, a medida que se van creciendo, ciertos hábitos que posteriormente les permitirán desenvolverse con más facilidad y autonomía.
  • Para los niños es muy significativo que los padres soliciten su ayuda para la realización de las tareas del hogar. Todos y cada uno de los miembros de la familia tienen funciones y responsabilidades bien definidas y ellos como parte de la familia también son tomados en cuenta. Los niños lo ven como un privilegio y que con su servicio contribuyen a la alegría y bienestar en su hogar, el saber que sus capacidades y habilidades sirven a los otros, los ayuda a formar una personalidad segura y una buena autoestima.

A continuación, se enlista una serie de actividades que los niños de 5 años pueden contribuir en las tareas del hogar

  • Clasificar calcetines.
  • Dar de comer a la mascota.
  • Poner y quitar la mesa.
  • Sacar la basura.
  • Recoger sus juguetes.
  • Hacer la cama.
  • Ayudar en la cocina
  • Sacudir
  • Ayudar a limpiar el jardín
  • Regar las plantas

Al principio es importante acompañar, modelar y estimular, siendo muy pacientes en la ejecución del encargo, valorar sobre todo el esfuerzo que ponen al realizar la tarea.  Es oportunidad para poner en ello la visión sobrenatural ya que lo nuestro es buscar la obra bien hecha para ofrecérsela a Dios.

Otra forma de motivar es a través de narrarle historias de la infancia de Jesús para que tome ejemplo de cómo el Niñito Jesús vivía con sus padres y aprendía de ellos.

En Colegios APDE este tipo de recomendaciones son esenciales para acompañar a los padres de familia, y así, procurar ser los mejores aliados de ellos en la educación de sus hijos.

 

Autor(a): Lcda. Marissa de Palomo | Coordinadora de español y Formación | Colegio APDE La Villa

Y yo…, ¿Cómo favorezco el rendimiento académico de mis hijos?

Frecuentemente se asocia el rendimiento académico a un valor cuantitativo basado en el saber. El número le da valor al trabajo y esfuerzo de los estudiantes. Sin embargo, el rendimiento no solo incluye el área del saber, sino las del “saber hacer” y “saber ser.” Desde está perspectiva es valioso preguntarse, ¿Cómo puedo influir de forma positiva en el rendimiento académico de mis hijos?

Uno de los factores que influyen en el rendimiento escolar es la motivación: ese motor personal que mueve, o no, a hacer algo. Los padres de familia deben estar conscientes de que cuando sus hijos no quieren hacer algo, tienen en sus manos la oportunidad perfecta para trabajar en su voluntad. Vencer los pequeños caprichos diarios, la pereza y la falta de ánimo los llevará a ser hombres y mujeres libres trayendo como valor agregado un mejor rendimiento académico.

La motivación intrínseca está movida por la voluntad; la extrínseca por la afectividad. El corazón es el mayor tesoro de la persona. Cuidarlo y custodiarlo como padres, no solo es una tarea, sino un deber que influirá de forma significativa al rendimiento. Prestar atención al estado de ánimo, a las experiencias que se viven día a día y a su mundo interior, permiten tener mayor estabilidad. Un carro sin gasolina no llegará a ninguna parte. Así de vital es la afectividad para el rendimiento. Solo se puede estar bien afuera si se está bien por dentro.

El tipo de autoridad que se ejerce en casa brindará oportunidades para formar pensadores divergentes con un buen manejo de “el saber” en sus dimensiones. Los padres autoritarios crían niños rígidos con creatividad escasa. El ambiente familiar no propicia la iniciativa y eso impide buscar soluciones y tomar decisiones. Los padres permisivos crían hijos a los que les falta regulación ya que dependen en gran medida de sus caprichos. La falta de parámetros genera inseguridad y los limita en la toma de decisiones a largo plazo. Ambos estilos de autoridad influyen de forma negativa en el rendimiento, pues se limita o extralimita la autonomía.

La autonomía es un excelente aliado en el rendimiento académico de los estudiantes pues incluye una buena dosis de motivación, confianza y estabilidad emocional. Los alumnos autónomos toman decisiones y aprenden de sus errores. Es así como el rendimiento de los estudiantes sirve como reflejo para los padres de la forma en que educan en afectividad, sociabilidad y autonomía. El uso de su libertad será fuente de elogios o reproches en su vida personal y en el rendimiento académico.

En Colegios APDE acompañamos a todas nuestras familias para que puedan formar hijos autónomos, alegres y capaces de hacer uso de su libertad responsablemente.

¿Qué responder si mi hijo me pregunta sobre sexo?

Hay temas que los padres de familia deben abordar con sus hijos como primeros educadores; y el asesor/profesor de Colegios APDE procura proporcionar algunas sugerencias en de acuerdo a la edad de los alumnos como las que se comparten en este artículo.

Al hablar de sexualidad es muy frecuente confundir las ideas y los términos, puede ser una de las principales razones por las que exista un temor al intentar responder una pregunta tan natural que resulta necesaria e inevitable, pero sobre todo insustituible para todo padre de familia pues, es un derecho único y reservado que debe iniciarse en el seno familiar y abordarse oportunamente.

La sexualidad debe abordarse con la mayor naturalidad posible teniendo presente que la persona humana es una realidad única y compleja, creada a imagen y semejanza de Dios, es un ser a la vez corporal y espiritual. La unidad del alma y del cuerpo es tan profunda que se debe considerar al alma como la «forma» del cuerpo, y es por el alma, la dimensión espiritual, que la materia que integra el cuerpo es una realidad corporal.

La sexualidad humana sobrepasa lo biológico, se relaciona con la afectividad, el amor y el placer; por eso es mejor abordarla en casa dentro de un ambiente sano, de plena confianza, en el que preguntar y hablar con sinceridad sea lo más normal. De esa forma permitirá comprender que la sexualidad está ordenada al amor conyugal, en la que se fomenta la recíproca donación para que ambos se enriquezcan con alegría-gratitud y orientada a la fecundidad.

Cuando surgen estas dudas tanto los niños como los adolescentes necesitan respeto por sus inquietudes y su cuerpo, pero sobre todo, información veraz y que debe proporcionarse de forma gradual dependiendo lo que esté despertando su interés en ese momento. Antes de responder es necesario indagar qué tanto sabe el niño o adolescente sobre el tema, estas dudas a temprana edad frecuentemente son consecuencia de una presión del medio.

No es necesario ser un experto en el tema, ni dar una gran explicación científica; se debe priorizar la educación del amor, de la afectividad, de la entrega de las personas, de la dignidad, del amor responsable, de la voluntad, de la fidelidad, de la verdad. El hablar de sexualidad con los hijos debe estar enfocado en lograr que sean personas capaces de amar y de ser amadas, pero para poder enseñar a amar se debe amar y los niños aprenderán del modelo de sus padres.

¿Cómo se forma la autoestima?

La autoestima es el valor personal de nosotros mismos, es la confianza en nosotros, en lo que podemos lograr, en nuestra capacidad de pensar, de tomar decisiones de vida y de búsqueda de la felicidad última el alcanzar el cielo. Todo esto teniendo como punto de partida la forma en que nos percibimos o identidad personal. Formamos la autoestima desde edades tempranas de lo que nos expresan nuestras figuras vinculantes principalmente nuestros padres, que nos dan información de cómo nos perciben y aprendemos a vernos así y actuamos en coherencia con ello.

Identidad Personal:

Es la percepción personal que adquirimos de toda la información que recibimos sobre nosotros mismos y que principalmente los padres validan. Todos vamos a ir validando nuestra identidad a través del juego y la socialización, de acuerdo con nuestra edad.

Medios:

  1. Auto reconocerse como punto de partida personal es conocernos, es saber que fortalezas y oportunidades de mejora tenemos y lo más importante es usar nuestras fortalezas para mejorar nuestras oportunidades de mejora.
  2. Cuando hablamos a otra persona hijo, alumno, familiar o amigo, siempre recordemos el usar expresiones adecuadas como: usar aún no lo logras, tú puedes, te muestras… por… pero podrías hacer…, Lo irás logrando…planifica tu día y evalúa si lo has logrado etc. Todas son expresiones de cambio y flexibilidad para lograr bienestar personal.
  3. Alimentar la identidad de las personas que nos rodean con información constructiva, en forma gradual, le permite ir cambiando de acuerdo con su edad y necesidades de afrontamiento, lo que el ambiente le solicita.
  4. Conocer nuestras fortalezas y oportunidades de mejora, son la clave de formar y construir una adecuada autoestima.

Estos y otros consejos son compartidos con los padres de familia en las entrevistas con el asesor educativo de cada uno de nuestros alumnos en Colegios APDE.

Corregir a los hijos con amor

Actualmente muchos padres de familia vivimos rutinas cada vez más complejas que, poco a poco van restando tiempo y energía para nuestros pequeños en casa, también podemos ser menos tolerantes o muy consentidores haciéndonos oscilar entre ser autoritarios y/o permisivos.

Claramente ninguna postura llevándola al extremo dará resultados positivos: la autoridad impuesta, la agresión verbal o física y los castigos muy severos pueden provocar que nuestros hijos acumulen resentimientos que en un futuro perjudicaran sus relaciones interpersonales, volviéndose adolescentes e incluso adultos inseguros, temerosos y posiblemente violentos; en contraparte la complacencia constante formará personas inmaduras, dependientes, ansiosas por resultados inmediatos, poco persistentes e inconstantes en sus relaciones.

Corregir a los hijos con amor, respeto y confianza nos permitirá encontrar el punto de equilibrio para guiarlos en su desarrollo personal. “La disciplina es el segundo mejor regalo que los padres pueden darles a sus hijos, el amor, obviamente, el primero” T.Berry brazelton y Joshua D.Sparrow.
Si un niño hace algo que ya se le había advertido que no hiciera, será mucho más difícil mantener la calma, tomarse unos minutos antes de reaccionar dará la serenidad para poder conversar con él sobre su conducta sin dejar de ser firme, explicándole cuáles son las consecuencias de sus acciones, dará paso a que comprenda que todo lo que hace puede dañar a otras personas.

Elegir el momento adecuado para llamarle la atención es de mucha importancia. Esperar demasiado para corregirlo porque le pegó a su hermano, probablemente no sea la mejor idea ya que no recordará lo que pasó, pero en ocasiones convendrá esperar para no actuar motivados por el enojo.

En la búsqueda de una consecuencia constructiva, darle la oportunidad de explicarse será de mucha ayuda. Preguntar ¿por qué lo hiciste? (con tono amoroso), abrirá el camino para que sea consciente de su comportamiento y aprenderá a reconocer y rectificar sus errores. Prestarle toda la atención será crucial para comprender el contexto bajo el cual se encontraba y dirigirle hacia la reflexión.

Corregir a nuestros hijos con amor siempre será, por mucho, mejor que una descarga de estrés acumulado, que engañosamente nos hará creer que estamos siendo firmes.

En conclusión, un niño será disciplinado mientras se sienta escuchado, amado, respetado, se le reconozcan sus logros y exista coherencia entre las reglas y normas que debe vivirse en casa y con el ejemplo que sus padres deben procurar.

En Colegios APDE el acompañamiento a cada alumno es de suma importancia para su crecimiento personal y, como los mejores aliados de las familias, reforzamos la importancia que tiene papá y mamá en la vida de los hijos como primeros educadores.

¿Cómo ayudar a mi hijo con sus tareas?

Después de más de 30 años de experiencia he escuchado con frecuencia a los padres de familia sus preocupaciones por la cantidad o calidad de las tareas de parte de los profesores, pero hoy tengo la oportunidad como docente de compartirles lo que veo cuando recibo una tarea, y les compartiré algunos tips para ayudar a sus hijos con las tareas.

Comienzo comentándoles que la mejor forma de ayudar a sus hijos con este tema es: NO haciéndole la tarea. Cuando su hijo hace su tarea está desarrollando varias virtudes que son imperceptibles, pero que lo ayudarán a lo largo de su vida, trabaja el orden desde el preciso momento en que se sienta con sus materiales a utilizar, aprende a priorizar cuál tarea debe hacer primero, y toma decisiones que le ayudarán a formar su criterio.

Su hijo además aprenderá que hacer la tarea es el primer paso cuando estudia para un verificador de logro, y desarrolla la perseverancia cuando la tarea tiene un grado de dificultad; no necesariamente significa que las maestras no hayamos explicado, deseamos que su hija aprenda a enfrentarse a desafíos y desarrolle fortaleza e iniciativa; no pasa nada si se equivoca, nosotras la acompañaremos para que aprendan a corregir lo que es necesario.

Ayuden a sus hijos motivándolos a trabajar solos, y hágales saber que la nota no es lo más importante; sino que a través de su esfuerzo, tiempo y dedicación aprenderán la obra bien hecha y eso la hará exitosa en su vida.

Cuando todos empezamos a ver las tareas de esa forma, como las vemos los docentes, se vuelven cargas ligeras, que les desarrollarán las competencias necesarias para que puedan afrontar los retos que se les presentarán en la vida, no importa que su hija tenga 6 ó 16 años; las tareas las forjan, ustedes, motívenlos; que a nosotros los maestros, nos tocará la parte más difícil, calificarlas; y al hacer, sabremos cómo apoyarlos y orientarlos de la mejor manera posible.

Para Colegios APDE la labor docente también busca la formación humana para que cada uno de sus alumnos adquiera esas habilidades, destrezas, actitudes y aptitudes que les permitan ser cada día mejores personas.