El nido vacío

En noviembre 2011, Nuestro hijo mayor, nos dijo que necesitaba hablar con nosotros, y estas fueron sus palabras. “Papi …. Mami, les quiero compartir que he tomado una decisión importante para mi vida, me voy de casa porque quiero dedicarme a servir a Dios”, así que partió para decir SI a la vocación que Dios le pedía.

Fue así como nos quedamos solo con nuestro segundo hijo, quien 3 años más tarde nos dijo…..quiero estudiar una Licenciatura para entrenador de Fútbol en Madrid, ¿me apoyan? Y al poco tiempo, también partió para estudiar lo que es su pasión e iniciar a construir su propio camino.

Como ya lo habrán deducido, nos quedamos solos en casa mi esposo y yo, de nuevo como estábamos hace varias décadas al iniciar nuestro hogar. Y, por ello, he querido escribir estas líneas, para compartirles lo que nos tocó afrontar al decir adiós a nuestros hijos para verles alcanzar sus sueños y hacer realidad su vocación personal y profesional.

Estoy segura de que muchos matrimonios al crecer los hijos y emprender su vuelo, lo habrán vivido: me refiero a lo que llamamos.

El Nido Vacío

Considero importante recordar que, al enamorarnos y decidir que ella o él es la persona que amamos y deseamos amar para siempre, pensamos en compartir nuestra vida con dicha persona, formar un hogar y llegar juntos hasta el final, entonces nos unimos en matrimonio y decidimos dejar de ser 2 para convertirnos en uno, también deseamos tener hijos y nos ilusionaba saber que nuestra familia crecería y nos encontraríamos acompañados por ellos a lo largo de nuestras vidas.

Empieza entonces una etapa diferente en nuestro hogar, ya que los vemos crecer, terminar una carrera y realizar sus sueños. Sin embargo, se nos pudo haber olvidado que su compañía y estancia en casa sería solo por un tiempo, y en pocas ocasiones no somos conscientes de que nuestros hijos saldrán del hogar y volveremos a ser nosotros dos como al principio.

La casa nos queda grande, con dormitorios vacíos y asientos desocupados a la hora de la comida… Después de años de crianza, de tenerlos cerca de nosotros, de haber sido consejera, doctora, chofer, cocinera y maestra, de haber llorado junto a ellos por alegrías y tristezas, de escuchar risas, peleas, de observar el desorden en sus habitaciones, amigos que llegaban con ellos, la novia que me agradó y la que no fue muy de mi agrado, regaños y quizá algunas discusiones. Ahora ya no están en casa, reina el silencio total……. Es en ese momento que nos encontramos con el NIDO VACIO.

Pero esta es una etapa más dentro del ciclo de la familia en la que volvemos a quedar solos, y aunque por un lado nos sentimos satisfechos de nuestros hijos, orgullosos de sus logros, saber que están realizando sus sueños, sus ilusiones y que ahora existe una comunicación más estrecha entre ellos y nosotros, nos damos cuenta de que debemos volver a convivir y reencontrarnos como pareja, y es en este momento de nuestras vidas que puede presentarse varias situaciones:

  1. Pasar por un periodo de duelo por la pérdida de la dinámica familiar que se daba en nuestro hogar.
  2. Vivir momentos difíciles de adaptación para retomar la relación.
  3. Aceptar esta nueva etapa y como pareja reencontrarse, apoyarse y volver a cultivar el AMOR entre los dos, retomar aquella relación nuestra que quizá desapareció por el día, día.
  4. Siempre haber mantenido una buena comunicación, cultivando la relación y el amor hará que el cambio no sea difícil y nos adaptemos fácilmente.
  5. Encender la llama del amor con otras ilusiones. Trabajar juntos para envejecer juntos.

Cuanto tiempo tomará a cada una o varias de las situaciones mencionadas, dependerá de factores como: el diálogo, la convivencia y el amor, que son fundamentales para permanecer unidos.

No olvidemos que nuestro rol como esposa o esposo está por encima de nuestro rol como padres, y esta nueva etapa es un tiempo precioso para el matrimonio. Es volver a vivir el tiempo como cuando empezamos solos los dos, disfrutar tiempo del crecimiento espiritual, de continuar haciendo cosas que le encantan a nuestra pareja, acompañarnos en cosas que antes no podíamos porque los hijos estaban en casa, y por último disfrutar tiempo solo nosotros dos.

Recuerden que NO dejamos de ser padres, solo cambiamos de posición dentro del juego, y con amor y comprensión mutuo, ¡¡esta nueva etapa es una oportunidad para seguir construyendo nuestra felicidad y la de quienes amamos!!

¿Cómo mejorar la comunicación con los hijos adolescentes?

»Porque últimamente, y no sé por qué —concluyó—, en casa somos todos como desconocidos. Nunca hablamos de nada. Se producen unos silencios insoportables.» Esta queja adolescente puede servirnos para examinar cómo es nuestra familia. Porque a veces la familia se convierte en un conjunto de gente solitaria, de personas que, como Alberto, viven en compañía, pero con un acompañamiento tan lejano que casi ahonda más la soledad. (Aguiló, interrogantes.net_Blog de Alfonso Aguiló, 2007)

¿Con cuánta valentía atendemos a estas “quejas”? Con ellos no hace falta valor, hace falta tiempo y compromiso. Habrá “silencios insoportables” y se complicará, más por el vínculo que nos une y porque no solo intentamos persuadir o empatizar, sino también porque los amamos. Nuestras intenciones se fundamentarán en la necesidad de formarlos como seres humanos íntegros. Habrá “implicaciones y sutilezas”, pero con el afán de ser certeros, debemos aprender a escucharlos sin criticar ni juzgar, aprender a mostrarles nuestro interés sin dar lecciones y enseñarles a comunicar sus sentimientos.

Aprender a escuchar sin criticar. Se trata de prestar atención, de comprender que es “su momento”, el canal puede estar abierto en ambas direcciones, pero antes de dar paso al consejo, si este es necesario, atendamos con los cinco sentidos. Esperemos el momento indicado para las sugerencias, las recomendaciones, las observaciones, incluso para las amonestaciones. En el seno familia, escuchar la verdad y hablar con la verdad, si no hay verdad, no hay bien.

Mostremos interés “todo el tiempo”, no solamente en ese momento de agobio. Procuremos el diálogo, incluso ante las circunstancias sencillas, las simples, en la simpleza de las cosas, en la pequeñez de las ocasiones está el mayor valor y el fruto multiplicador de atender la voz suplicante de nuestros hijos. No todos los momentos son para “sermones y lecciones”, aprovechemos al máximo aquel pequeño momento y aquel pequeño cometario para dar paso a instancias más serias. Con actitud de servicio, nos será más fácil.

Sea cual sea la edad, enseñarles a “comunicar sus sentimientos y sus emociones” es imprescindible. Las emociones son la reacción más próxima al estímulo y estas forjan el sentimiento puro, como tal. Démosles la oportunidad de mostrar con soltura su euforia, su afecto, su gratitud, incluso sus tristezas, de ello dependerá el amor, la felicidad final. Construyamos escenarios para que sean personas cabales.

Libremos el camino de obstáculos, abramos los espacios para hablar, seguramente, si ante sus ojos no hay “obstáculos” que les impidan llegar y “espacios” que les permitan entrar, libremente nos buscarán.

Estas y otras sugerencias son las que plantean a los padres de familia en las entrevistas con el asesor educativo en cada Colegio APDE; con el propósito que cada uno de nuestros estudiantes sean una mejor versión de ellos mismos cada día.

The importance of physical activity for children and teenagers

For children and teenagers to grow up healthy, it is important that they consume healthy food and practice physical activities every day. As parents you have the responsibility to help your children develop habits that will last a lifetime, so a healthy and active lifestyle must start early in life. Physical activity has benefits at every age and helps children to:

  • Lower the risk of several health problems,
  • Improve their mood and self-esteem,
  • Keep a healthy body weight,
  • Develop strong bones, and
  • Improve school performance.

Children learn the most about healthy and active living from parents. It is important to avoid any sedentary behavior such as sitting in front of the computer, playing video games, or watching television for hours. As a family you should include regular physical activities and promote healthy eating habits. It is easier if families schedule these activities together as part of the daily routine.

Choose activities that suit your children’s age, interest, and developmental stage. Provide opportunities to have time to be active in both structured activities, like sports, and unstructured ones like playing outside. As teenagers look for independence, they may want to do some activities on their own, so encourage them to go for a walk or bike with friends. To support a healthy active living, you should set limits on how much time your children can spend time in front of a screen.

Encourage them to be active every day, by walking or cycling to a friend’s house, skipping rope, or playing in the neighborhood park or the garden. When visiting the mall or any other building encourage them to take the stairs instead of the escalator or elevator. Get your children involved in activities around the house like carrying the groceries, raking the grass, or watering the plants. Most importantly, remember to be a good role model and enjoy the benefits of a healthy lifestyle.

These and other suggestions are given to all our parents as part of the training and orientation that is sought at APDE Schools.

¿Desde qué edad debería ser mi hijo independiente?

En la labor educativa de las Pre Primarias de Colegios APDE, la asesora educativa de cada estudiante colabora con los padres de familia para que en cada etapa de sus hijos puedan aprovecharse al máximo los períodos sensitivos que son fundamentales en el desarrollo de habilidades y destrezas.

Los niños están en la búsqueda de su independencia desde el momento en el que comienzan a tener conciencia de su cuerpo y los movimientos que son capaces de realizar, por lo que se recomienda identificar las oportunidades para desarrollar la independencia a través de actividades sencillas de acuerdo con la edad y a las habilidades individuales, esto les favorecerá en el desarrollo de su sentido de identidad, autoestima y perseverancia.

El éxito de alcanzar la independencia en los niños es la confianza que los padres depositan en ellos, al hacerlos sentir capaces de alcanzar las tareas que se les proponen, en donde no solo se busca una independencia sino se aprovecha para desarrollar habilidades de coordinación y motricidad que serán de mucha utilidad para su aprendizaje, por lo que es necesario valorar los espacios en donde quieren aprender y hacer cosas por ellos mismos.

A partir de los dos años, los niños muestran mayor evidencia de la necesidad por ser independientes, por hacer cosas nuevas o bien buscar soluciones, y es importante motivar y aprovechar este tiempo para enseñarles y explicarles de manera sencilla algunas formas de hacer las cosas para que puedan llevarlo a la práctica tomando en cuenta que les tomará un poco de tiempo y será necesario aumentar la dosis de paciencia y tolerancia para que pueda lograrlo.

Por lo tanto, es vital que en esta edad los padres o encargados del niño procuren un ambiente de confianza, en donde no se le frene o impida el poder realizar actividades que favorecen su independencia ya que, en muchos casos, se sienten incapaces y este sentimiento los lleva a caer en un estado de comodidad y prefieren que alguien haga las cosas por él.

Se recomienda que los padres no jueguen un papel de control extremo, sino al contrario educar en un ambiente de serenidad, amor, confianza y positivismo, en donde el niño sea capaz de aprender disfrutando y que se sienta capaz de alcanzar las pequeñas metas o encargos que se le asignen y se motive a alcanzar más cosas por el mismo.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo si no le va bien en el colegio?

Debemos recordar que los primeros educadores son los padres de familia y es en nuestro hogar en donde empezamos a formar los hábitos y rutinas de trabajo que ayudarán a nuestros hijos a desenvolverse de una forma efectiva en el colegio. Como padres de familia debemos aprender a conocer a cada hijo y descubrir sus fortalezas y puntos de oportunidad para poder elaborar un plan de acción en lo que necesitamos que mejore. Tanto la asesora como la profesora podrán aconsejar en las entrevistas de asesoramiento con padres de familia algunas ideas para su ejecución.

Es posible que en nuestra familia tengamos un hijo al que quizá no le vaya tan bien en el colegio y es ahí en donde empieza nuestra labor como padres, pues lo primero que debemos tomar en cuenta es que un niño para poder aprender necesita sentirse seguro y apreciado, tanto en casa como en el colegio, y esto ayudará a que su mente tenga la claridad necesaria para aprender; ya que esto los llena de confianza y los hace sentir seguros de la capacidad que tienen.

Asimismo, cuando ya son un poco mayores, es de mucha importancia el ambiente familiar, ya que esto lo ayudará a estudiar mucho más motivado. observando que a su alrededor todos los miembros de la familia estudian, leen un libro y se disciplinan en el trabajo.

Es indispensable que como padres organicemos debidamente el estudio de nuestros hijos, sin dejarlo al capricho y a la improvisación de éstos. Debemos establecer un horario y un lugar bien iluminado para poderlo apoyar en las tareas y resolución de dudas, en el aspecto académico, que tengan; esto lo hará sentirse seguro e importante para nosotros.

Aunque sea un poco pesado e incómodo, debemos seguir muy de cerca los progresos y dificultades escolares y ayudarles en lo que se pueda y deba; pero ahí está lo más difícil, sin convertir el estudio en un trabajo forzado. Entonces si observa que su hijo trabaja, se preocupa, pero no logra sacar excelentes calificaciones, lo mejor es no obsesionarse con eso: lo importante es que trabaje de manera constante y poniendo su mejor esfuerzo.

En Colegios APDE el apoyo y acompañamiento a cada familia es fundamental para desarrollar las dimensiones volitiva, afectiva, intelectual y espiritual en cada una de sus alumnas.

¿Cómo dar tiempo de calidad a mis hijos, si trabajo todo el día?

El vínculo es la conexión natural entre los padres y sus hijos; idealmente este debe desarrollarse en etapas tempranas. Los beneficios del vínculo es aportar confianza, seguridad y fortaleza en los niños. Esto quiere decir que el vínculo es en calidad y no en cantidad de tiempo compartido con la persona.

Los aspectos básicos para poder lograr una conexión: observar, escuchar y compartir. Escuchar es poder darle tiempo a cada integrante la familia de expresar sus ideas y sentimientos. Observar es poder conocer la personalidad de cada integrante de la familia, conocer sus aficiones, gustos y personalidad. Por último, compartir el cual hablaremos a continuación.

Para poder compartir no es necesario crear o planear grandes eventos o salidas, aunque estas pueden ser una buena opción. Las rutinas de las mañanas el compartir esos momentos para platicar, escuchar y disfrutar en compañía de quienes nos importan. Estas rutinas cuando son practicadas con constancia se convierten en buenas costumbres y tradiciones familiares.

La clave es concretar el tiempo para poder establecer una rutina familiar en donde todos compartan según las particularidades de cada miembro de la familia. Luego, se convertirá en una costumbre que llegará a ser una tradición de la identidad familiar. Es importante recordar que en esos momentos de compartir es clave saber escuchar y ser escuchado. De esta manera todos los integrantes de la familia podrán conocerse y tratarse con sinceridad en un ambiente de confianza.

Los aspectos para tomar en cuenta, es el diálogo, saber escuchar y compartir entre todos lo integrantes de la familia como en forma individual cuando sea requerido. ¿Qué actividad dependerá del sello y personalidad cada familia? Pues aquellas actividades al aire libre, juegos de mesa, practicar una disciplina deportiva, compartir un pasatiempo o afición; en fin, existen variedad de actividades. La clave es encontrar el momento adecuado y concretarlo como propósito del Proyecto de Vida Familiar y según sean las particularidades en cada hogar.

En colegios APDE se procura apoyar a los padres de familia para fortalecer esos propósitos que favorezcan para ese tiempo tan importante con cada uno de los hijos según sus edades, necesidades y singularidades.

Los primeros dibujos y su importancia en el desarrollo infantil

En colegios APDE sabemos que los dibujos forman parte fundamental en el desarrollo de nuestros hijos, estos aportan algunos beneficios tales como; fomentar y desarrollar la creatividad, son un medio de expresión de las emociones, estimulan la psicomotricidad fina, preparan para la escritura, proporcionan confianza en sí mismo, entre otros.

¿Por qué estimulan y fomentan la creatividad cuando están dibujando? Porque por medio de esta actividad nuestros hijos inventan historias, intentan describir, acuden a sus representaciones mentales para que sean plasmadas en un papel; en pocas palabras están logrando conectar la realidad con su pensamiento.

También son un medio de expresión pues nuestros niños nos abren la puerta a su mundo interior. Por medio del dibujo podemos comprender cómo piensan, también cómo interpretan y finalmente cómo representan lo que están dibujando. Nos expresan las experiencias que han vivido o las cosas que se le han transmitido.

El dibujo, la psicomotricidad y la escritura están muy relacionados, ya que cuando nuestros hijos están dibujando aprenden a controlar sus movimientos, los cuales les permiten adquirir una adecuada motricidad fina que favorecerá el desarrollo futuro de las habilidades de escritura.

Podemos pensar que el dibujo también ayuda a reforzar la autoconfianza en sí mismos, en pocas palabras refuerza la autoestima ya que por medio de ellos pueden plasmar sus sueños y anhelos para cuando sean mayores. Además son una oportunidad para que niños que generalmente no destacan en algunas áreas, en esta si puedan hacerlo.

En conclusión, los dibujos son una actividad espontánea que deben considerarse una obra de arte de nuestros niños; también deben respetarse pues empezarán con garabatos y con la práctica perfeccionarán sus dibujos hasta que sean reconocibles. Si tienen ganas de dibujar debemos dejarlos y fomentar el encuentro de ellos con el lápiz y papel.

Para una asesora educativa los dibujos pueden ser otro excelente medio para la formación de las alumnas y que permitirán esa atención uno a uno que se procura en cada uno de nuestros siete colegios.

¿Qué debo enseñar para que mi hijo sea bien educado?

Vamos a hablar de educación refiriéndonos al aspecto de normas de urbanidad que practica una persona cuando se relaciona con otras. Lo primero es estar consciente de que se educa con el ejemplo. Los hijos están captando constantemente la forma de actuar de los padres y la imitan. Esto nos compromete, porque gran parte de la educación de los hijos viene de lo que aprenden de los padres.

La buena educación se fundamenta en el respeto que nos debemos como personas. Es importante que toda la familia tenga claro que cada persona tiene una dignidad que nos llama a tratarles con cortesía. La condición social, económica, cultural, etc., no disminuye en nada la dignidad de la persona, hecha a imagen y semejanza de Dios. Puede ser que por mal uso de la libertad o por falta de oportunidades, las personas no muestren en sus acciones esa dignidad, pero no podemos nosotros, por esos motivos, dejarles de tratar educadamente.

Las normas de urbanidad se aprenden en la casa. El saludo, la despedida, no interrumpir cuando otro habla, esperar su turno, pedir por favor, usar palabras adecuadas al hablar, evitar ofensas, etc. son acciones y actitudes que reflejan el nivel de educación que posee la persona.

El respeto del que hablamos se manifiesta en el trato educado entre las personas y muy especialmente entre los miembros de la familia. Actualmente parece que se hubiera perdido el norte en este tema. Es increíble el número de personas que utilizan un lenguaje soez. A veces pareciera que el término “dama” o «caballero» ha pasado a la historia. Uno puede escuchar a hombres y mujeres utilizando un lenguaje que da pena. Pasa lo mismo con adolescentes. Como que disfrutaran tener en la boca todas las palabras ofensivas que pueden usar. Si los padres no dan el ejemplo, los chicos no van a actuar educadamente.

El saludo es otro tema muchas veces olvidado. Es frecuente que una persona salude y no reciba respuesta. Las frases o palabras “por favor”, “muchas gracias”, “perdón”, “adiós”, parece que están en el olvido.

Toca a veces ver cómo un chico interrumpe las conversaciones de los adultos sin que se les ponga un alto. Pareciera que los padres no se toman el tiempo para educar en su momento a ese chico que está siendo mal educado. Le podrían decir “no interrumpes conversaciones de los adultos”, “si quieres decir algo, esperas tu turno”.

Después de estos ejemplos, animamos a los padres a tomar conciencia de que su papel es lograr que los hijos, desde pequeños, se comporten de forma educada. Sólo hay que estar atento para dar buen ejemplo y para corregir en el momento oportuno.

Esa lucha por lograr una buena educación, urbanidad, va a significar mucho en el futuro de los hijos. La buena educación abre puertas y puede significar la diferencia entre un éxito y un fracaso. Educar es un trabajo constante, que no permite tregua, pero que, a largo plazo, es muy satisfactorio porque nos permite ver los frutos de una lucha cotidiana.

Family Counseling ¡Más que un medio, un aliado!

Cuando estaba en la primaria empecé a escuchar a mis padres discutir, había empezado a ocurrir antes, pero cuidaban que no escucháramos, que no nos diéramos cuenta; luego se hizo más frecuente y lógicamente, cuando las diferencias se ensanchan, se hace más difícil resguardar eso en la intimidad. Recuerdo que en una ocasión empezaron nuevamente a discutir y empecé a sentir un hormigueo en la cabeza y se los manifesté; entonces se detuvieron, preocupados, y encontré en ese mecanismo una forma de parar conflictos que empezaban por cualquier pequeño motivo. Es evidente que cuando una relación se desgasta, no se necesitan grandes razones para entablar una discusión. Los esposos empiezan peleando por un tema particular y a los 5 minutos están riñendo por la forma de pelear de los primeros 5 minutos.

Esta semana escuchaba a una psiquiatra, invitada por nuestros colegios, hablando de la gestión emocional en la cuarentena y en nuestra vuelta a la presencialidad. Afirmó que actualmente hay 2 temores muy importantes en la infancia de nuestros hijos: el temor a la muerte de los padres y el temor a que se divorcien. Efectivamente, me hizo recordar aquellos años de mi infancia. Recuerdo también que ya no quería escucharlos discutir, pero no quería que se separaran, pero ocurrió. Ese hecho fue un parteaguas en mi vida, hubo una “paz aparente” temporalmente, luego vinieron otros conflictos, que no vienen al caso de este artículo.

Mis padres no pidieron ayuda; al principio porque las diferencias eran pocas y de una intensidad que parecía manejable, luego porque se echaban mutuamente la culpa de las cosas, luego porque empezó a desgastarse la voluntad por resolver los conflictos y sin voluntad es difícil amar, y luego porque creyeron que no tenía remedio, o quizá porque no sabían cómo o a quien pedir ayuda. Quizá por eso me surgió una mayor sensibilidad por ayudar con los desafíos conyugales y familiares, pero sobre todo porque Colegios APDE es un proyecto educativo familiar en el que estamos convencidos de que, fortaleciendo la familia -que es uno de nuestros grandes tesoros y objetivos- se fortalece el mismo proyecto, ya que la familia tiene su base en el matrimonio.

Esta cuarentena ha traído muchas fuentes de estrés y pocas opciones como vías de escape. Algunos conflictos conyugales se han acentuado, se han hecho más complejos, y otros han surgido en ese tiempo; no estábamos preparados para estar 24/7 con toda nuestra familia y menos preparados para enfrentar los desafíos que trajo consigo, los problemas más objetivos, de salud, económicos, laborales, etc., y otros menos evidentes, pero igual o más impactantes en la vida cotidiana: emocionales, sentimentales, sociales, etc.

Es así como durante algunos meses veníamos desarrollando un proyecto para el acompañamiento de matrimonios con conflictos que llamamos Family Counseling; la cuarentena nos ayudó a concretarlo más rápidamente porque deseamos estar muy cerca de los matrimonios, con un absoluto respeto a su libertad, pero con la certeza de que nuestras familias tienen en nosotros a sus más fieles aliados, no solamente para su formación y la de sus hijos y su educación de talla mundial, sino para darles el soporte que necesiten, cuando así lo deseen, para esos primeros auxilios en la convivencia conyugal, y para aquellos desafíos que no son tan sencillos.

Family Counseling es un servicio de consejería familiar para matrimonios de la comunidad educativa de Colegios APDE. Estamos haciendo un esfuerzo para proveer esta atención y acompañamiento de forma gratuita, temporalmente, en la coyuntura que estamos viviendo. Tenemos limitaciones iniciales, dada la cantidad de solicitudes recibidas, pero sabemos que la atención pertinente a cada matrimonio es prioritaria. ** Nota actualizada a enero 2024: durante la pandemia se logró dar esta asistencia de forma gratuita, ahora el programa sigue vigente y seguimos dando ayuda a nuestras familias, por una cuota reducida.

Estamos seguros de que Family Counseling será un gran apoyo; nuestro fin es que los matrimonios vayan adquiriendo las herramientas para luchar en sus aspectos de mejora de forma autónoma, contando con que siempre se tienen fortalezas y razones para dar la batalla con optimismo; ese es uno de nuestros objetivos.

San Josemaría expresó acerca del matrimonio, que “Los esposos cristianos han de ser conscientes de que están llamados a santificarse santificando, de que están llamados a ser apóstoles, y de que su primer apostolado está en el hogar. Deben comprender la obra sobrenatural que implica la fundación de una familia, la educación de los hijos, la irradiación cristiana en la sociedad. De esta conciencia de la propia misión dependen en gran parte la eficacia y el éxito de su vida: su felicidad.” Eso deseamos, y encomendamos, “hogares luminosos y alegres”, como él solía repetir.

La virtud por la que reconocerán que somos discípulos de Cristo es la caridad, eso nos mueve, para apoyar a los padres de familia en esta modalidad, y, por supuesto, a nuestros alumnos y colaboradores; unos y otros pueden contar con nosotros, en ese proceso que me hubiese gustado que tuviesen mis padres en aquella época y que ahora ponemos a su entera disposición.

Conversaciones con Monseñor Escrivá de Balaguer

Los cambios en la educación en los años 2020 y 2021

Hay una pregunta que todos los educadores nos hemos planteado: ¿Los cambios en la educación en la pandemia han sido todos beneficiosos? ¿A qué sector de la población los ha beneficiado más o les ha perjudicado?

Hablando con dos colaboradores del colegio, quizá se pueda explicar, el primero un colaborador de nuestro colegio, me ha comentado que su hija de 9 años ha tenido educación a distancia por medio de mensajes en el celular, por este medio la escuela ha transmitido a los alumnos la guías de estudio de cada grado. Estos mensajes han llegado a su casa cada 15 días y los padres tienen que llevar las tareas a la escuela, en el mismo período. Así transcurrieron los meses, hasta llegar a octubre y su hija fue seleccionada como la mejor estudiante de su grado. Se nota que, como familia se ha preocupado muchísimo para que su hija pueda cumplir con todas las guías, además de usar el teléfono celular, que ha sido de gran ayuda, ya que por ese medio también han podido, tomarles fotos a los trabajos, hacer grabaciones en las que exponía un tema. Los maestros han hecho lo posible por llegar a los hogares de sus alumnos, con los recursos que tienen a su alcance.

El segundo con varios hijos estudiando en un colegio en donde han recibido sus clases virtuales, tal y como sería en la presencialidad. Me cuenta la experiencia de su hijo de 9 años: “Mi hijo aprendió muchísimo de la tecnología, el uso de la plataforma de Teams y OneNote, es más me enseño muchas cosas que desconocía que se pudiesen hacer con tanta facilidad. Se volvió más indagador, investigador y sobre todo con una autonomía increíble. Aunque reconozco que existen contras, como el tiempo que pasan en la pantalla (académico y de ocio), se debe cuidar más la actividad física y social, los efectos del encierro. Al llegar a octubre y finalizar el año, considero que desarrolló muchas habilidades y destrezas.” Este chico aprovechó toda la tecnología a su alcance por medio de las plataformas educativas y el acceso a internet, además también fue de los mejores de su clase. Es de hacer notar que el segundo caso estudia en el proyecto educativo de Colegios APDE.

En ambos casos, se no nota la influencia de la formación de Padres, Profesores y Alumnos en nuestra comunidad educativa. Tenemos que seguir influyendo en nuestra sociedad para que las brechas en la educación se cierren, y esto es responsabilidad de todos, formando a los jóvenes que puedan hacer cambios sustanciales en nuestra sociedad.

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