La obra de Dios explicada a los niños

En colegios APDE se procura dar una formación integral a todos los alumnos y parte de esta labor tan importante en la vida familiar, incluye la asignatura de teología como parte del programa académico de cada uno de nuestros chicos, así como se ofrecen distintos medios de formación para padres de familia que deseen enriquecer su labor de primeros educadores.

Desde nuestro bautismo formamos parte de la Iglesia, la familia de Dios. La Iglesia es una familia muy grande, y así como en nuestra familia natural hay diversas personalidades, diversas habilidades y diversos gustos, en la familia de Dios hay distintos modos de hacerse santo, que es lo que Dios nos pide a todos sus hijos. Si no luchamos por ser santos, no podemos llegar al Cielo. Y tú y yo queremos ir al cielo, ¿no es cierto?

Hay miembros de la familia de Dios que se dedican al cuidado de los ancianos y enfermos, hay otros que se dedican a la educación de los jóvenes, otros que son misioneros: van a lugares lejanos donde la gente no ha oído hablar de Dios, y algunos que dedican todo el tiempo y esfuerzo a rezar. Es lo que Dios les ha pedido para ser santos.

Hace casi 100 años Dios le pidió a Josemaría Escrivá que recordara a las personas que todos podemos y debemos ser santos, sin hacer cosas raras, sin tener que irnos a un convento. San Josemaría rezó mucho para poder cumplir lo que Dios le pedía y pensó que la mejor manera de hacerlo era siendo sacerdote. Poco a poco fue contándole a diferentes personas que podían santificarse en su profesión: como estudiantes, cocineros, médicos, profesores, ingenieros, jardineros, mecánicos, cantantes, futbolistas, vendedores, incluso estando enfermos si ofrecían a Dios su trabajo y procuraban cumplirlo muy bien…

Así nació el Opus Dei, que significa trabajo de Dios, obra de Dios. Nació en España el 2 de octubre de 1928 y ahora está en muchísimos países: Italia, Portugal, Sudáfrica, Japón, India, Guatemala, El Salvador, México, Estados Unidos, Brasil, Colombia….

El Opus Dei enseña que podemos ser santos no importa si soy niño, joven, adulto o anciano, si tratamos de hacer lo mejor posible y le ofrecemos a Dios es esfuerzo que suponen las cosas ordinarias de la vida: levantarme al sonar el despertador, hacer mi cama, guardar las cosas en su lugar después de usarlas, hacer mis tareas, jugar, cumplir mi encargo en casa, sonreír, aunque no tenga ganas…, pero lo hacemos para agradar a Dios.

Bullying ¿Paradigma o realidad?

Hace ya varios años se conoció, en la prensa escrita de un país conocido, el suicidio de un estudiante durante una celebración de finalización de curso. Luego de las investigaciones, sus padres encontraron una carta en la que el joven relataba el porqué de su decisión extrema y mencionaba los nombres de quienes le hacían la vida imposible. Todo aquello fue una verdadera tragedia que circuló por varias semanas entre familiares, compañeros, comunidades educativas y las notas de los medios de comunicación.

Hoy día nadie puede negar que la existencia de agresiones en las instituciones educativas sea una realidad. Si bien es cierto que existen diferentes tipos de agresiones (verbales, físicas, psicológicas, cibernéticas, laborales, etc.), aquellas que ocurren de forma sistemática, continua, sostenida, intencional, con la finalidad de causar daño y provocar la diversión, son las que sustentan el concepto actual de “bullying”. Esto no quiere decir que las agresiones esporádicas no sean agresiones, pero hay que diferenciarlas, puesto que forman parte de una cultura que se debe cambiar, pero no necesariamente constituyen “bullying” en sí mismas.

Tanto las agresiones que forman parte de lo que llamamos “cultura” como las que constituyen la esencia del “bullying”, deben ser atendidas y erradicadas de fondo. En esta tarea los actores principales son los adultos, padres de familia y profesores, que deben despojarse de las típicas reacciones para echarse culpas mutuamente y de verdad unir con total franqueza y transparencia sus esfuerzos para ayudar a los agredidos, agresores y a los que conocen como indiferentes o espectadores. Cada uno tiene un papel fundamental que cumplir, sin el cual el fenómeno del bullying difícilmente se podrá erradicar.

Para completar, la institución educativa debe tener una estructura, organización y clima que permita el desarrollo de una convivencia armónica, de respeto y comprensión, que facilite un ambiente que promueva la erradicación de la cultura de agresión y el bullying. No es tarea fácil, pero se puede lograr si cada actor asume su papel.

En la cultura actual si un joven en la calle le dirige un “piropo” a una chica, con seguridad que puede terminar en un juicio, acusado de violencia contra la mujer por maltrato verbal. Asimismo, si un pasajero en un vuelo aéreo enciende un cigarrillo dentro de la cabina, puede terminar en la cárcel por atentar contra la salud de los pasajeros. De igual manera, debemos lograr que se erradique cualquier tipo de agresión de nuestra cultura; ya sea de tipo físico, verbal, psicológico, laboral o cibernético. En esto, todos tenemos un rol específico y concreto que jugar.

Referencia.

Libro: “Bullying: agresores y agredidos. Lo que los profesores y los padres deben hacer”.
Autor: Danis Omar Rodríguez. Maestro. Intérprete de Sordos. Psicólogo Educativo. Máster en Docencia Universitaria. Máster en Orientación Educativa Familiar.

¿Cómo afectará el covid-19 a la educación?

Hace un par de días, por medio de las redes sociales, recibí la noticia del fallecimiento de un gran amigo, médico, a causa del COVID-19. Había llegado al país para visitar a sus familiares y le sorprendió la muerte. Nadie le pudo acompañar en sus últimos momentos y fue devuelto a su esposa hecho un puñado de cenizas. Se trata de un drama que sin duda han vivido muchas familias en diversos países.

Estamos en un confinamiento a causa de una pandemia provocada por el microscópico Coronavirus, que tiene en vilo al mundo entero y ha causado cientos de miles de muertes, colapsando los sistemas sanitarios, sociales, políticos y económicos.

Cada nación hace esfuerzos titánicos por controlar la epidemia, con mayor o menor éxito y con diferentes enfoques. En unos casos se dictan regulaciones para proteger los ciudadanos, con los consecuentes efectos económico y sociales. En otros casos, las normas brindan ventajas para que no colapsen los sistemas económicos, pero desfavorece a las personas. El mundo se debate hoy entre lo económico y lo social, intentando buscar el mejor equilibrio para evitar la debacle de los países.

Mientras tanto, decenas de cientos de miles de estudiantes se mantienen resguardados en sus hogares, sin tener la oportunidad del tradicional proceso de aprendizaje presencial. Esto ha provocado un buen grado de innovación en las instituciones educativas, que intentan lograr el menor impacto en el proceso formativo de su niñez y juventud. Para ello se impulsan guías, materiales de apoyo, libretas de trabajo, aplicaciones tecnológicas en línea, clases virtuales, plataformas de comunicación y trabajo, etc.; con las correspondientes preocupaciones de los padres y responsables para lograr que sus hijos aprovechen el tiempo lo mejor posible.

Pero, ¿qué pasará con la educación, la economía, la política y el sistema sanitario cuando termine la pandemia? ¿Volverá todo a la normalidad? ¿Será igual que antes? Nos vamos a referir por ahora exclusivamente al impacto educativo.

Primero, se debe volver a las aulas sin las angustias de las clases perdidas, con el reto de hacer lo mejor posible, sin el estrés de querer cumplir rígidamente y a como de lugar el programa académico. Tocará revisar y asegurar los aprendizajes básicos en el tiempo que la finalización de la pandemia permita, con mucha confianza y seguridad. Luego se podrá sacar provecho a las innovaciones ocurridas durante el resguardo de los estudiantes en casa, para impulsar nuevas formas innovadoras y tecnológicas para desarrollar los aprendizajes. Seguro que las clases en línea, las comunicaciones virtuales, las conectividad a distancia y las plataformas de trabajo en tiempo real tendrán un importante auge en los sistemas educativos. En conclusión: la educación ya no sería igual que antes del COVID-19.

5 consejos para un home office efectivo

Debido a la situación en las que nos encontramos como país, es necesario optimizar nuestro tiempo para seguir cumpliendo con las atribuciones que tenemos encomendadas. A continuación, se listan cinco consejos para tener un tiempo de teletrabajo efectivo:

  1. Seleccione un espacio en casa con suficiente iluminación y ventilación; si tiene vista al jardín, es mejor. De esta manera no nos sentiremos abrumados ante la imposibilidad de salir de casa.
  2. Planifique las tareas a realizar anotándolas en una agenda. De esta forma nos aseguramos de ir cumpliendo con las tareas asignadas y estimar los tiempos de trabajo.
  3. Utilice ropa cómoda. Con esto no decimos estar en pijama todo el día, pero si utilizar un atuendo que permita mayor movilidad y confort para estar varias horas frente a la computadora.
  4. Desconéctese de las redes sociales mientras se encuentra trabajando. Es muy fácil caer ante la tentación de revisar los mensajes que envían familiares y amigos a través de las redes sociales. Al evitar las distracciones innecesarias, haremos uso efectivo del tiempo asignado.
  5. Es necesario hacer pausas activas. Al estar ubicados en casa, la mayor parte del día, sin distracciones de los compañeros de trabajo puede perderse la noción del tiempo. Levantarse cada hora, estirar la espalda y brazos, hacer respiraciones para oxigenar el cerebro y mover las piernas, nos permitirán enfocarnos con mayor facilidad.

Y lo más importante, este es un momento para reflexionar y poder compartir momentos agradables en familia. No siempre se tiene la oportunidad de compartir los tres tiempos de comida con la familia completa, o de acompañar a nuestros hijos en sus ocupaciones. Este momento será de mucho aprendizaje para los niños si ven que en casa se toman las medidas necesarias, y se agradece y disfruta de la bendición de la buena salud.

¿Cómo explicarles a los niños qué es el covid-19? Parte 02

¿Cuál es el plan de acción?

Después de educar con la “teoría” del COVID-19 a los niños, se debe pasar a la práctica sacando provecho de la situación y teniendo una perspectiva positiva ante el virus. Como padres, seguramente buscamos que en todo momento los niños continúen afianzando su autonomía e independencia, y COVID-19 es una gran oportunidad para trabajar distintos valores, destrezas, hábitos y rutinas relacionadas a su etapa de desarrollo.

A. Empecemos con las prácticas físicas y de salud:

Es un buen momento para reforzar los hábitos de higiene y de salud. Se debe explicar que las prácticas de higiene y los hábitos de salud son esenciales para combatir esta enfermedad y evitar contraerla. Por lo tanto, los niños deben dormir las horas necesarias, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón en un período de tiempo adecuado; se motiva a los niños a cantar una canción mientras lo hacen. Utilizar gel antibacterial y dejarlo secar es otra de las recomendaciones. También cuidar la higiene respiratoria, cubriéndose la boca o la nariz con el codo flexionado o utilizando un pañuelo al toser o estornudar. Esto los ayudará a sentirse fuertes y sanos, evitando que el virus se esparza. Además, son prácticas que promueven las competencias de autoprotección, sentido de autoeficacia y seguridad en sí mismos; así como también del cuidado de otros, haciéndolos más conscientes de las veces que se exponen cotidianamente a factores de riesgo para su salud y la de otros.

B. Prácticas sociales y comunitarias:

En cuanto a las prácticas sociales e interpersonales o comunitarias, se debe recordar que las preocupaciones de los niños y adolescentes giran en torno a sus familiares y amistades, más que en sí mismos. La tecnología puede aprovecharse para brindarles el acompañamiento necesario y las oportunidades de seguir en contacto con cada uno de ellos en períodos de tiempo establecidos. Es importante explicar los cambios en las rutinas como: dejar de asistir a sus centros educativos, pero continuando con sus programas y actividades escolares. Se debe transmitir que esta situación es temporal y que pronto regresarán a sus actividades sociales fuera de casa, y que incluso estarán mejor preparados para disfrutar de las actividades que antes hacían.

Otro punto importante en este apartado es hablar de las cosas que están sucediendo en el país y en el mundo para ayudar a las personas a sentirse seguras y saludables. Se busca contarles acerca de la gran labor que hacen los equipos de salud y los equipos médicos; así como también los distintos servidores públicos que se han preparado y que trabajan para apoyar y brindar servicios a quienes se enfermen y se vean afectados. Los niños mayores podrán sentir alivio incluso si se explica que hay científicos que están trabajando para desarrollar una vacuna. Esta también es una oportunidad para propiciar el valor de la gratitud en el cual pueden ingeniar actividades que propicie el agradecimiento a lo que otros están haciendo por mejorar la situación. Además, en este punto se puede enfatizar en la importancia del trabajo en equipo y la unión a través de la familia y la convivencia familiar; ya que la familia debe ser la base de la sociedad unida.

C. Prácticas emocionales:

Continuar educando la afectividad en medio de situaciones de crisis es de gran importancia, especialmente para los más pequeños. Es importante validar cada una de sus emociones, dando espacios para que puedan compartir sus miedos. Se puede aprovechar este tiempo para realizar actividades en las cuales los niños manifiesten sus inquietudes. En estos momentos, los padres deben proporcionar la certeza de que pueden acudir a ellos con preguntas y dudas en todo momento. Transmitir mensajes esperanzadores y optimistas, pero realistas, honestos, transparentes y basados en hechos que puedan comprender, potenciará también sus emociones. Encontrar lo “divertido” en medio de la crisis es otra práctica que puede empoderar y forjar las emociones y la personalidad de los niños. Por ejemplo, jugando a convertirse en “destructores del germen y protectores de la sociedad”. Con las prácticas de higiene y de salud, podrán sentir que tienen control de la situación y esto les brindará herramientas de afrontamiento y de resiliencia, la capacidad de superar situaciones difíciles.

Además es importante evitar la culpa innecesaria como en situaciones tensas que puedan surgir entre los adultos en el hogar, estereotipos ante la situación, comentarios negativos, prejuicios, entre otros aspectos que lleven a malentendidos; especialmente si no van en la línea con el plan educativo en valores que se tiene en casa. Por lo tanto, limitar el acceso a la información en internet y las redes sociales es esencial. Así como también evitar ver y escuchar información que pueda frustrar o preocupar a los niños si están presentes.

Por último, es vital tener presente la necesidad de mantener los días estructurados para propiciar el bienestar de todos. Mantenerse en una rutina u horario en el que se les motive a los niños continuar con sus responsabilidades y a realizar actividades extracurriculares, recreativas y en familia. No se debe presionar a ningún miembro de la familia, especialmente a los niños, pues ellos irán marcando la pauta y el ritmo en esta época de cambios y transiciones.

Recordemos que se educa con el ejemplo y que como padres deben aprovechar estos momentos para ser buenos modelos a seguir de los niños. No tengan miedo de discutir y conversar acerca del virus.

Referencias:

Bolduan, K. 2020. What I´m telling my kids about COVID-19. CNN. Recuperado de:

https://edition.cnn.com/2020/03/16/opinions/telling-my-kids-about-coronavirus-bolduan/index.html

Ehmke, R. 2020. Talking to Kids About the Coronavirus. Child Mind Institute.

Recuperado de: https://childmind.org/article/talking-to-kids-about-the-coronavirus/

NASP. 2020. Talking to Children About COVID-19 (Coronavirus): A Parent Resource. National Association of School Psychologists; helping children thrive in school, at home and in life. Recuperado de:

https://www.nasponline.org/resources-and-publications/resources-and-podcasts/school-climate-safety-and-crisis/health-crisis-resources/talking-to-children-about-covid-19-(coronavirus)-a-parent-resource

Pendley, J. 2020. Coronavirus (COVID-19): How to talk to your child. Kids Health.

Recuperado de: https://kidshealth.org/en/parents/coronavirus-how-talk-child.html

UNICEF. 2020. Cornonavirus (COVID-19): Lo que madres, padres y educadores deben saber: cómo proteger a hijas, hijos y alumnos. UNICEF para cada niño. Guía para padres sobre Coronavirus (PDF).

¿Cómo explicarles a los niños qué es el covid-19? Parte 01

Ante los acontecimientos a los cuales hemos estado expuestos en las últimas semanas por el Coronavirus (COVID-19), ha surgido la necesidad de explicar adecuadamente a los niños acerca del mismo. Siendo los padres los principales educadores de los niños, tienen el rol y la responsabilidad de explicar el COVID-19, buscando generar y mantener un clima familiar óptimo y sano para todos los miembros. Sin embargo, siendo este un tema de gran complejidad y magnitud a nivel mundial, los padres y educadores, se han enfrentado al reto de encontrar los medios adecuados para atender a las preguntas, inquietudes y necesidades de los niños con fuentes de información y herramientas adecuadas. Recordando que, el bienestar integral infantil se ve implicado en esta situación, al momento de abordarla se deben tomar en cuenta los factores físicos, sociales y emocionales de los niños. Con base a lo expuesto anteriormente, se ha escrito este artículo para brindar una breve guía y asesoramiento acerca de cómo explicarles y hablarles a los niños sobre el COVID-19.

Se trata entonces, de un equilibrio entre abordar las preocupaciones y los temores de los niños, y tranquilizarlos educándolos con las fuentes de información adecuadas. Para empezar, es importante situarnos primero en las edades de los niños, ya que su nivel de comprensión será distinto e incluso entre los mismos hijos habrá que proporcionar explicaciones diferentes. Se debe partir del conocimiento que los niños ya tienen sobre el COVID-19, ya que seguramente han escuchado sobre esta situación por distintos medios y personas. Por lo tanto, el primer paso es indagar y explorar acerca de lo que los niños ya conocen sobre el virus. De esta manera se identificarán las distintas fuentes de información a las que han tenido acceso y de las cuales han obtenido dicha información.

A partir de esto, el siguiente paso es separar los hechos reales de la información ficticia, los rumores e incluso chistes que los niños puedan haber escuchado. Para esto, se puede hacer un cartel con símbolos, frases o dibujos, entre otras, que le permitan al niño o niña visualizar la información y separarla adecuadamente de manera creativa y adecuada a su edad. Se debe tener presente que, al realizar este proceso explicativo y educativo de una forma dinámica e interactiva, se propiciará un ambiente más ameno y beneficioso para el niño o niña. Además, favorecerá y facilitará los medios de expresión y comunicación.

¿Qué es el COVID-19?

Al tener separada e identificada la información real y ficticia, se debe explicar qué es y en qué consiste el COVID-19. Por lo tanto, se podría explicar, quizá a través de una historia, historieta o medio que como padres conozcan que el niño o niña entenderá mejor, que este es un virus llamado Coronavirus, el cual está visitando a muchas personas y trae consigo fiebre, falta de aire y tos; estos son síntomas similares a los de una gripe o resfriado que muy probablemente han experimentado con anterioridad. Se debe explicar también que el virus se transmite por contacto directo con la persona infectada o por tocar superficies contaminadas. Específicamente, el virus se esparce mediante la saliva, la tos y los estornudos. Se puede aprovechar este momento para comentarles sobre los pocos casos de niños y adolescentes reportados con el COVID-19 y las pocas probabilidades que existen de que adquieran el virus. ¡Pero cuidado, esto no quiere decir que no deben tener las medidas de salud necesarias!

Recordemos que los niños reaccionan a las manifestaciones verbales y no verbales con las cuales nos expresamos, por eso es importante que, al transmitir esta explicación e información se haga de forma honesta y tranquila. Es muy probable que, en este punto, los niños empiecen a hacer más preguntas. Por lo tanto, se debe mostrar la atención necesaria. Escucharlos es esencial, transmitiéndoles y ofreciéndoles seguridad. Al responder sus preguntas, no es necesario proporcionarles demasiados detalles sobre la situación, especialmente si son detalles o hechos que no van a comprender o sobre los cuales no están interesados. De esta manera se evitará asustarlos o agobiarlos.

Los niños de preprimaria y de los primeros años de primaria, necesitan información breve y simple, con hechos que les den la certeza de que sus instituciones educativas y hogares son seguros; así como también, que los adultos a su alrededor hacen y harán todo lo posible por mantenerlos sanos y cuidados. Los niños en la etapa de primaria media y los preadolescentes harán más preguntas, por lo que necesitarán información que les permita separar los hechos reales con los rumores o fantasías; tal y como se indicó con anterioridad. Para los adolescentes, se puede proporcionar hechos y circunstancias actuales como noticias que apoyen las explicaciones que como padres les estén dando, sin exponerlos a situaciones temerosas.

5 maneras para mantenerte creativo sin salir de casa

En estos días que estamos en casa sin salir es importante que ocupemos nuestra mente y mantengamos activo nuestro cuerpo para que aprovechemos el tiempo y hagamos cosas que normalmente no podemos hacer por falta de tiempo.

Acá les comparto 5 ideas creativas que más me llamaron la atención luego de leer varios artículos relacionados al tema, espero les sean de mucha utilidad para trabajar con sus hijos en casa:

  1. Ejercitarse todos los días: diseñemos con la ayuda de nuestros hijos un pequeño circuito de ejercicios con una rutina dirigida a la edad de ellos. Podemos utilizar objetos que tengamos en casa como: cuerdas para saltar, cajas, conos, etc., para ir creando los pasos a seguir con base a un tiempo determinado. También podemos incluir correr, hacer sentadillas, payasitos, entre otros ejercicios. Se recomienda que sean al menos 45 minutos diarios. Pueden variar la rutina entre los días de la semana para que sea más ameno y se trabajen varias áreas del cuerpo, descansando el fin de semana.
  2. Leer un libro: podemos escoger un libro que tengamos en casa o bajar uno en línea. Hoy en día existen muchas aplicaciones y páginas de internet donde podemos conseguir libros para todas las edades. Siempre es recomendable que antes de escoger al libro a leer revisen en delibris.org para analizar su valoración moral, esta herramienta es muy fácil de usar y nos da una guía apropiada a la edad de nuestros hijos si es recomendable o no que lo lean.
  3. Hacer manualidades: esto ayuda mucho a fomentar la creatividad y pueden apoyarse en aplicaciones como Pinterest, Facilísimo, Craftgawker, entre otras. En especial recomiendo que hagan papiroflexia (Origami) que ayuda a desarrollar destrezas de tipo espacial, la creatividad y la imaginación tanto de grandes como de los más pequeños.
  4. Reforzar un idioma: hoy en día más que ser una opción es un requisito saber dos o más idiomas, tanto para las oportunidades de educación como las profesionales, ¡y que mejor que practicarlo de forma creativa! Algunas ideas: hablar en el idioma durante todo el día entre los miembros de la familia, ver películas o la televisión sólo en este idioma, practicar en apps accesibles el idioma (por ejemplo, Duolingo), y escuchar audios en el idioma mientras haces deporte.
  5. Cocinar juntos una receta: esta es una manera divertida y de mucho aprendizaje porque los niños aprender a seguir instrucciones, a través del procedimiento de la receta, a trabajar en equipo, la importancia de tener una buena comunicación para obtener el resultado, además de que amplían su vocabulario al trabajar con alimentos que no conocían.

Agua con jabón o gel antibacterial ¿Qué funciona mejor?

Son dos productos que por la situación que vivimos no los podemos encasillar, cada producto tiene su momento y lugar dependiendo de lo que necesitemos y el lugar en donde estemos.

Los importante es que sean productos certificados, de calidad y el gel con no menos del 65 o 70% de alcohol ya que estará sustituyendo un lavado de manos antiséptico que nos puede evitar que el virus se quede en nuestro cuerpo. Para los niños pequeños es conveniente el lavado de manos frecuente con jabón antibacterial, así aprovechamos a formar un hábito de limpieza permanente para toda la vida, que le será de mucha utilidad para evitar enfermedades.

El uso constante de gel antibacterial, detendrá la propagación de gérmenes gracias a la cantidad de alcohol que es muy eficaz para gran cantidad de microorganismos.

Con relación al gel hecho en casa, es necesario tomar en cuenta que, al ser una receta casera, puede dar lugar a equivocaciones que le resten efectividad; hay algunos videos que circulan en el internet, con recetas cortas y variadas que carecen de confiabilidad, es importante que estemos seguros de que lo que usemos cumplen con los requerimientos para detener la propagación del virus.

Existen 2 riesgos cuando se hacen estas recetas en casa: primero, si se hace de forma errónea, pueden producir alergias en la piel o cambios por deshidratación. Segundo: no se tiene manera de saber si verdaderamente funciona. La piel necesita una especial humectación y evitar una excesiva exposición a productos antisépticos y de limpieza, que pueden producir irritación, grietas etc.

Pasos para buen lavado de manos: mojarse las manos, aplicar suficiente jabón para cubrir toda la mano, frotar las manos palma con palma, una mano encima de la otra y viceversa frotando entre dedos, los dedos en las palmas entrelazados haciendo círculos en la palma y viceversa, frotar en forma de rotación ambos pulgares con movimiento rotatorio de adelante y atrás con todos los dedos entrelazados. Ahora tenemos manos limpias y seguras, enseñé a sus hijos el ritual de higiene.

My child doesn’t eat vegetables, what can i do?

It’s very important to keep in mind that kids’ taste buds are different from ours. To them vegetables might taste bitter and the texture is unusual; that is why it’s understandable that they aren’t interested in eating them on a regular basis. While explaining the benefits of eating vegetables to kids seems like a good idea, it usually turns us into convincing them to eat veggies, and they might think that we are forcing them to do so. Here you can find some tips on how to get your child into eating vegetables:

  1. Serve raw vegetables like carrots, cucumber, celery, or tomatoes with a dip like ranch, peanut butter, cream cheese, etc. The dip helps to mask the strong taste and the crunchy texture is better for most kids.
  2. Cook with your child, make sure they help you prepare the vegetables like tearing the lettuce, cutting the carrots or cucumbers, arrange the salad bowl, etc. This is fun for kids, and it’s an opportunity to share a special moment with them.
  3. Serve them in soups and sauces, you can even add noodles or rice to the recipe to make it tastier for your kids.
  4. Put vegetables between or on some type of bread. You can ask them to try a toast with avocado, tomato and cheese, or put some lettuce or spinach, tomato and cucumber in the sandwich that they eat for snack.
  5. Serve them in muffins or breads, you can add to a regular batter some corn, carrot, zucchini or spinach puree, they will enjoy the taste and texture. You can also give them as a dessert if you add banana or pumpkin and spices to the batter.

These are some simple ideas to help your children include more vegetables in their diet. Remember to keep meal and prep time fun, for you to succeed in the never-ending struggle of eating vegetables.

10 series para ver en familia

Tenemos la suerte de vivir en una época en la que gozamos de muchos adelantos tecnológicos y el reto, como padres de familia, es mantenernos al día y evitar que la “brecha tecnológica” nos separe de las nuevas generaciones. En este sentido, ver una serie de televisión puede convertirse en una oportunidad de compartir, de formar y de generar recuerdos con nuestros hijos.

Las distintas plataformas de streaming ofrecen algunos criterios que podemos revisar antes de elegir una serie: todas tienen una clasificación por edad y por temática. También aparecen comentarios sobre el lenguaje, el nivel de violencia y de escenas sexuales. Es un buen hábito revisar estos criterios antes de ver cualquier producción.

A continuación, les sugerimos algunas series que pueden interesarles según las edades y los gustos de los miembros de sus familias:

Chef´s Table: (16 +) Explora la cocina de algunos de los chefs más reconocidos del mundo.

Formula 1: Drive to Survive: (16 +) Presenta algunas carreras de Fórmula 1 con entrevistas a pilotos, directores de equipo, propietarios, etc.

Lost in space (7 +) Serie de ciencia ficción sobre una familia que aterrizan en un nuevo planeta y las situaciones que enfrentan.

A series of Unfortunate Events (7 +) Historia basada en una serie de libros sobre las aventuras de unos huérfanos al buscar los secretos de su familia.

Full House (7 +) Crónicas de un padre viudo que busca la ayuda de su mejor amigo y de su cuñado para criar a sus tres hijas.

The Final Table (7 +) Es un reality show sobre varios chefs internacionales que compiten en un concurso culinario.

You vs Wild (7 +) Un explorador busca completar misiones en diferentes lugares de la Tierra con la ayuda de los espectadores, quienes pueden interactuar.

The Blacklist (16 +) Un fugitivo se entrega al FBI y se compromete a ayudarlos a capturar criminales que él conoce.

Alexa and Katie (7 +) Alexa, una adolescente que lucha contra el cáncer, afronta un año escolar en compañía de su amiga Katie.

Our planet (7 +) Documental que presenta la belleza de nuestro planeta y el efecto del cambio climático.

Y si encuentran alguna serie para recomendar, hay que hacerlo por las redes sociales ya que a muchos padres de familia les ayudará contar con esas referencias para compartir tiempo en familia y “conectar” con los intereses de sus hijos.